-Con imagen de tudn.com
Redacción|LaOtraPlana.com.mx
La situación parecía desesperada para el actual campeón del mundo. Sin embargo, Lionel Messi apareció una vez más para cambiar el curso del partido. Argentina logró una de las remontadas más impresionantes en la Copa Mundial 2026, venciendo a Egipto por 3-2 en el Atlanta Stadium. Después de estar dos goles abajo con solo diez minutos para el final, los goles de Cristian Romero, Messi y Enzo Fernández en el tiempo de compensación permitieron a la Albiceleste evitar una eliminación que parecía segura y avanzar a los cuartos de final, donde se enfrentará a Suiza.
El partido comenzó de manera complicada para el equipo dirigido por Lionel Scaloni. Argentina controló el balón desde el inicio y tuvo una oportunidad clara de adelantarse en el marcador cuando el árbitro sancionó un penal a su favor. Sin embargo, Mostafa Shoubir adivinó la intención de Lionel Messi y detuvo el disparo, lo que provocó la alegría de la afición egipcia. Fue el segundo penal fallado por Messi en el torneo y un gran golpe anímico para la Albiceleste. Egipto aprovechó el impulso y anotó poco después. En el minuto 15, el defensor Yasser Ibrahim anotó con un remate de cabeza después de una jugada a balón parado, poniendo el 1-0 para los “Faraones». El equipo dirigido por Hossam Hassan demostró que no estaba allí por casualidad y comenzó a competir de igual a igual con el campeón del mundo.
En lugar de replegarse, Egipto mantuvo su orden defensivo y encontró en Mohamed Salah y Mostafa Ziko dos amenazas constantes en el contragolpe. Mientras tanto, Shoubir seguía destacándose con múltiples atajadas, incluido el penal detenido a Messi. Argentina dominaba la posesión, pero no encontraba la claridad necesaria para romper la defensa africana. La sorpresa aumentó en el minuto 67. Después de una recuperación en el medio campo liderada por Salah, Egipto organizó un rápido contragolpe que terminó con un gran gol de Mostafa Ziko para establecer el 2-0. Aunque posteriormente hubo una acción polémica revisada por el VAR, el marcador seguía reflejando una ventaja que colocaba a los africanos a pocos minutos de lograr la mayor hazaña de su historia en la Copa del Mundo.
Con el reloj en contra, Scaloni adelantó todas sus líneas y Argentina se lanzó al ataque. La reacción comenzó en el minuto 79, cuando Cristian Romero aprovechó un balón suelto dentro del área para anotar con un potente remate. El gol devolvió la confianza a la Albiceleste y cambió la dinámica del partido. Solo cuatro minutos después, llegó el momento esperado por los argentinos. Lionel Messi, decidido a reivindicarse después del penal fallado, anotó con precisión para empatar el partido 2-2 en el 83′. Con ese gol, Messi alcanzó 21 goles en Copas del Mundo, ampliando su récord como máximo goleador argentino en la historia del torneo y demostrando su capacidad para aparecer en los momentos de mayor presión.
Cuando el partido parecía ir a tiempo extra, Argentina encontró el gol decisivo. En el 90+3′, un rápido contragolpe liderado por Lautaro Martínez terminó con un preciso centro que encontró a Enzo Fernández, quien anotó con un certero remate de cabeza para decretar el 3-2 definitivo y completar una remontada que quedará entre las más memorables de la historia reciente de los Mundiales. Más allá de la eliminación, Egipto ganó el reconocimiento del mundo entero. Los “Faraones” estuvieron a once minutos de eliminar al vigente campeón y realizaron uno de los mejores partidos de su historia en una Copa del Mundo, con una destacada actuación de Mostafa Shoubir, quien detuvo múltiples remates, incluido el penal a Messi. El liderazgo de Mohamed Salah y la disciplina táctica del conjunto africano confirmaron el enorme crecimiento de una selección que firmó la mejor participación mundialista de Egipto.
Al final del partido, Lionel Messi no pudo contener las lágrimas después de una clasificación tan sufrida. El capitán argentino reconoció el esfuerzo de Egipto y destacó la capacidad de reacción de su equipo para levantarse en el momento más complicado del torneo. Ahora, la Albiceleste se enfrentará a Colombia en los cuartos de final, mientras que Egipto se despide entre aplausos después de una campaña histórica que quedará grabada para siempre en la memoria de su afición.







