Luis Fernando Salazar: la amenaza morenista
El exceso en el cual incurrió el morenista Luis Fernando Salazar, amenazar a un periodista en redes sociales le está pasando una cara factura. Y entre quienes han decidido avalar esa cuenta está la propia presidenta Claudia Sheinbaum
Carlos Arredondo Sibaja
La amenaza proferida por el senador morenista Luis Fernando Salazar, en contra del presentador de Televisa, Enrique Acevedo, a través de la red social X, no es un hecho trivial. Por eso mismo, el hecho no puede ser dejado de lado, como si solo se tratara de una anécdota más.
Ni siquiera luego de escuchar la disculpa pública formulada por el político lagunero la cual, por cierto, ha sido emitida siguiendo al pie de la letra el manual de lo deseable. Ha hecho bien Salazar Fernández en disculparse y hacerlo sin ambigüedades. Pero eso no es suficiente para darle vuelta a la página y enviar el episodio al archivo muerto.
¿Cómo se habrá leído la pifia del lagunero, puertas adentro del morenismo, para forzar a la presidenta Claudia Sheinbaum a fijar postura? La lectura de lo ocurrido ayer en Tuxtla Gutiérrez no puede ser otra: la titular del Ejecutivo Federal decidió usar el caso de Salazar para enviar un mensaje contundente.
Conviene en este sentido tener claro el contexto en el cual se pronunció la Presidenta. La conferencia de prensa matutina ya se había terminado. Los puntos de la orden del día se habían agotado. Pero entonces ella decidió realizar una “precisión”.
Sin pregunta ni petición de por medio, Sheinbaum dijo:
“Perdón: ayer no lo dije y quiero mencionarlo antes de que acabe la semana: No estoy de acuerdo en la forma en que se expresó el senador de Morena, de Coahuila, al periodista Enrique Acevedo… no es correcto.
“Mi solidaridad.
“Ayer hablé del tema, de la nota, pero no mencioné ello, y es muy prudente e importante hacerlo, porque la manera en que se utilizó la red social y las frases que dijo contra este periodista son condenables y no deben pasarse por alto.
“Él quitó… en la red social y pidió disculpas, y qué bueno.
“Porque es un llamado a todas y todos los servidores públicos de que nunca debemos utilizar esas palabras. Podemos no estar de acuerdo con un periodista, una periodista, con un medio de comunicación, pero jamás debe utilizarse una palabra como amenaza”.
No hubo intercambio posterior, no se permitieron más preguntas. La Presidenta terminó de pronunciar las frases arriba transcritas, dio las gracias a los asistentes y dio por terminada la conferencia.
Difícil, muy difícil, leer el episodio de una forma distinta: Claudia Sheinbaum decidió convertir al exabrupto de Luis Fernando Salazar en un caso emblemático para lanzar un mensaje en torno a los excesos verbales en redes sociales por parte de los suyos.
En términos generales constituye una buena noticia. Y si de ser optimistas se trata, ojalá lo de ayer constituya la vuelta a la posición observada al principio del actual sexenio: dejar de lado la hostilidad en contra de los comunicadores y medios a los cuales el morenismo ha decidido convertir en “enemigos”.
“Podemos no estar de acuerdo con un periodista, una periodista, con un medio de comunicación, pero jamás debe utilizarse una palabra como amenaza…”.
Si este pronunciamiento se honra de aquí en adelante podríamos estar hablando de uno de los virajes más importantes en la vida pública de la era morenista. Pero eso aún está por verse.
Por lo pronto, el saldo del episodio protagonizado por Luis Fernando Salazar no podría ser más desastroso para él y quienes forman parte de su clan: más allá de la crítica generalizada y la condena del gremio periodístico, si algo no se va a quitar de encima, de aquí en adelante, es la condena lanzada en su contra desde el podio presidencial.
¿Asumirán la lección los demás? ¿Acusarán recibo quienes, desde el “periodismo militante” y las posiciones de poder, han convertido a la agresión, y la descalificación en el único argumento para defenderse de la crítica?
La historia cotidiana responderá las interrogantes pronto.
@sibaja3
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