MELITÓN GARCÍA DE LA ROSA
Claudia, Harfuch, Godoy; el ridículo histórico…
Hay anuncios que se hacen para informar y hay anuncios que parecen hechos para que alguien pueda presumirlos antes de que alguien más haga las preguntas incómodas.
Así es mis queridos boes, el de los 59 millones de litros de supuesto huachicol encontrados en Guanajuato corrió el riesgo de entrar en la segunda categoría y hoy la presidenta CLAUDIA SHEINBAUM y el ‘súper’ policía OMAR GARCÍA HARFUCH y la Fiscal ERNESTINA GODOY pagan las consecuencias, pues el decomiso histórico se convirtió en el ridículo histórico.
Y es que FGR soltó la bomba: un aseguramiento histórico, una cantidad monstruosa de combustible, casi dos mil pipas, un golpe monumental contra las redes del huachicol; 4 veces más que los 15 millones de Tamaulipas, mucho más que todos los golpes dados a los huachicoleros.
El mensaje parecía clarísimo por parte de SHEINBAUM, HARFUCH y GODOY: Los agarramos!
El problema fue que, unos días después, empezaron a aparecer las preguntas y cuando aparecen las preguntas después de un anuncio tan espectacular, generalmente es porque alguien olvidó revisar algo antes de prender las luces y sacar las cámaras y aceitar a la maquinaria propagandística del régimen.
Nadie de los ‘periodistas’ que no son ‘chayoteros’ como los que cuestionamos a la 4Te se hizo las mínimas preguntas para dar por válida una noticia, obvio menos nadie de adentro del gobierno que sin pestañear creen a pie juntillas sus propias mentiras.
La primera pregunta es la más elemental: ¿Era huachicol?
Porque la propia FGR, en su comunicado inicial, no dijo que hubiera acreditado que los 59 millones de litros fueran ilegales. Dijo que había encontrado más de 59 millones de litros de hidrocarburo del que su origen no estaba acreditado.
Parece lo mismo, pero no lo es; pero con todo y eso la orden del régimen fue que la inmensa mayoría de los periódicos del México cada vez más controlado desplegaran a 8 columnas: Decomiso histórico de huachicol.
A nadie le saltó que una cosa es no haber acreditado todavía el origen del combustible y otra es acreditar que el combustible es ilegal.
Pero otra, todavía más delicada, es presentarlo públicamente como el decomiso histórico de huachicol y machacar que AHORA SI se combate el ilícito y que no se necesita que los gringos vengan a hacerlo violando nuestra soberanía.
Entonces al ridículo se sumó la mayoría, porque poderoso DON DINERO obliga, porque el que paga (El régimen) manda.
Y así, todos en bola haciendo el histórico ridículo: mientras la Fiscalía hablaba de huachicol, Grupo SIMSA salió a decir que su terminal opera legalmente, que tiene permisos y que puso a disposición de las autoridades la documentación para acreditar sus operaciones.
Y aquí viene otra pregunta que ya no se puede esconder debajo de la alfombra favorita de la 4Te y que está atascada de fracasos.
¿La autoridad no sabía que esa terminal tenía permiso? Porque no estamos hablando de una bodega clandestina detrás de una gasolinera, ni de un tejaban de los que pululan por las carreteras ofreciendo botes de aceite para fintar y por atrás vender yogas de huachicol.
Estamos hablando de una instalación industrial autorizada para almacenar hidrocarburos a gran escala, de inconmensurables dimensiones (me gusta ese termino para exagerar, ustedes disculpen mi atrevimiento) y a la vista de todos.
No podía ser de otra forma si el permiso que la 4Te NO SABÍA que SIMSA tenía y que le había entregado la propia autoridad; es para una capacidad operativa de más de 140 millones de litros; más del doble del ‘histórico decomiso’.
Entonces, perdón, pero alguien tiene que explicar y pasan los días y nadie lo ha hecho, es algo muy sencillo: ¿Cómo se puede presentar como una especie de guarida clandestina del huachicol una instalación diseñada precisamente para almacenar combustible y que cuenta con autorización para hacerlo?
Algo está bien claro: Tener permiso para almacenar combustible no demuestra que cada litro almacenado sea legal.
Pero contra la fiesta nacional que armaron los de la 4Te y a la que se sumó su ‘sindicato’ de aplaudidores, SIMSA probó la legal trazabilidad del combustible con: papeles de permisos, facturas, pedimentos, pago de impuestos, dueños del combustible, contratos, origen, destino, por lo menos hasta ahora.
La FGR que del mega anuncio pasó al: estamos investigando, hoy debe andar buscando si las actas de bautismo de los dueños fue legalmente obtenida o agarrarse de ahí para mantener la narrativa que se les cayó desde el primer día.
Si fueran autocráticos en la 4Te hoy la investigación sería más concienzuda hacia adentro, buscando resolver y castigar a quienes metieron en tremendo ridículo a la presidenta, su objetivo y quién los mandó.
Debieron ser los mismos que escandalosamente le bautizaron como mega decomiso histórico, quién fue: HARFUCH, la Fiscal, quién es el enemigo de CSP en su propio equipo cercano.
Y claro que ante la evidencia salta la pregunta: ¿Entonces qué fue lo que anunciaron?
Pues un montaje, de esos de la que la presidenta y los suyos culpan a la prensa incomoda, porque si todavía había que averiguar de dónde venía, quién era el dueño, quién lo compró, quién lo importó, quién lo iba a distribuir y si pagó impuestos… pues todavía no teníamos un caso de huachicol, sino una simple investigación.
Y aquí sí hay que decirlo sin rodeos: SHEINBAUM, HARFUCH y la FGR puede equivocarse investigando, pero lo que no debería hacer es equivocarse presumiendo, porque cuando esas tres instituciones fallan y se adelanta a los hechos, el daño no solamente puede ser para la institución, también puede ser para empresas, trabajadores, inversionistas y personas que pueden terminar públicamente señaladas antes de que exista una resolución judicial… vaya ridículo!







