Redacción|LaOtraPlana.mx
Torreón, Coahuila.- Como parte de su estrategia de vinculación comunitaria, Peñoles promueve iniciativas educativas y de capacitación que buscan desarrollar habilidades, fomentar el emprendimiento y diversificar las oportunidades económicas en las regiones donde tiene presencia.
La empresa impulsa acciones orientadas al desarrollo y fortalecimiento de las capacidades de las mujeres que habitan en las comunidades aledañas a las operaciones, las cuales forman parte de los planes anuales de desarrollo comunitario y buscan contribuir al bienestar de las familias y al desarrollo sostenible de las localidades.
Las acciones se enfocan en fortalecer las vocaciones productivas y los conocimientos tradicionales de cada región mediante el acompañamiento y la capacitación en talleres, cursos y proyectos productivos relacionados con la gastronomía, la agricultura, las artesanías y otros oficios que favorecen el desarrollo de habilidades y la generación de oportunidades económicas.
Actualmente, cerca de mil mujeres participan en talleres y cursos impartidos en los Centros Comunitarios Peñoles, entre los que se encuentran inocuidad y saneamiento en la elaboración de productos derivados de la leche; deshilados y elaboración de artesanías; preparación de jaleas y conservas; elaboración de bebidas típicas de la región; belleza y corte de cabello; reutilización de materiales de desecho, como la rehabilitación y pintura de tejas; cocina, repostería y preparación de postres fríos y calientes; taller de artesanías con resina y estilos de vida saludables.
Asimismo, en las unidades mineras Capela, Tizapa y Sabinas se mantienen grupos identificados como agentes de cambio, integrados mayoritariamente por mujeres, que identifican las principales problemáticas locales y trabajan en la construcción de alternativas de solución.
Este proceso contempla el análisis de necesidades, la planeación de iniciativas y la elaboración de presupuestos para impulsar acciones que respondan a las prioridades de cada comunidad, fortaleciendo la participación de las mujeres en la toma de decisiones y en la construcción de mejores condiciones de vida para sus localidades.
La formación técnica representa otra vía para ampliar sus posibilidades de desarrollo. En Guerrero y Durango, colaboradoras originarias de comunidades rurales participan en procesos de capacitación especializada, fortaleciendo conocimientos y habilidades que pueden contribuir a su crecimiento profesional en la industria minera.
A estas iniciativas se suma el programa Peñoles Emprende, que ofrece capacitación y asesoría para la creación y fortalecimiento de microempresas mediante talleres donde se abordan temas de administración, ventas, planeación y herramientas financieras, para apoyar a emprendedoras que buscan desarrollar sus ideas de negocio.
Para Peñoles, el trabajo comunitario parte del reconocimiento de las capacidades y necesidades de cada localidad; por ello, impulsa la colaboración con habitantes, instituciones y organizaciones sociales para promover iniciativas que respondan a su entorno y favorezcan la participación de las personas en su propio desarrollo.
De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), las mujeres representan 36% de la fuerza laboral de los sistemas agroalimentarios de América Latina y el Caribe; de ellas, 71% participa en actividades no agrícolas, como el procesamiento, la comercialización y la venta de alimentos.
Estas cifras reflejan la diversidad de funciones que desempeñan y muestran que su aportación va mucho más allá del trabajo en el campo; sin embargo, persisten desafíos relacionados con el acceso a financiamiento, tecnología, recursos productivos y espacios de decisión, por lo que fortalecer sus capacidades es fundamental para ampliar sus oportunidades.
Peñoles destaca que reconocer el liderazgo de las mujeres también implica generar condiciones para que sus conocimientos, experiencia e iniciativas encuentren nuevas oportunidades. Fortalecer su participación económica y social contribuye a que las comunidades aprovechen mejor su talento y construyan alternativas de desarrollo a largo plazo.
En las comunidades rurales, las mujeres desempeñan un papel fundamental en la economía y la vida cotidiana, ya que, además de participar en actividades productivas y comerciales, contribuyen a la organización comunitaria, transmiten conocimientos y promueven iniciativas que generan nuevas oportunidades para sus familias y localidades.
En el Día Internacional de las Mujeres Rurales, Industrias Peñoles reconoce su contribución al desarrollo económico y social, así como la importancia de fortalecer su acceso a capacitación, formación técnica y herramientas que les permitan ampliar sus posibilidades de crecimiento.









