Redacción|LaOtraPlana.com.mx
Torreón, Coahuila.- La estrategia energética de Industrias Peñoles se ha enfocado en optimizar la asignación de electricidad entre las operaciones de autoabastecimiento y las que participan en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), lo cual le ha permitido garantizar un suministro confiable y competitivo.
La empresa mantiene su enfoque en la identificación de esquemas y alternativas para garantizar un suministro de energía confiable, de calidad y a costos competitivos, que aseguren la continuidad operativa, permitan atender la demanda futura y refuercen su compromiso con la sostenibilidad.
En este sentido, impulsa la descarbonización progresiva de sus operaciones mediante la sustitución de fuentes fósiles por energías renovables.
En 2025, la generación de electricidad en las centrales contratadas en su portafolio representó 75.7% del consumo total (frente a 72.0% en el ejercicio anterior).
Durante 2025, 62.2% de las operaciones se abastecieron a través del MEM, lo que permitió asignar el total de la energía contratada con Eólica Mesa La Paz. A su vez, 24.1% del consumo anual provino del esquema de autoabastecimiento, mientras que el 13.7% restante se adquirió de CFE Suministro Básico. De esta generación, 1,603.4 GWh correspondieron a energía renovable.
La participación de la electricidad de fuentes renovables, como porcentaje del consumo anual, fue de 49.9% frente a 47.5% del año anterior.
Por otra parte, durante 2025 los consumos de diésel y gas natural licuado en las operaciones se redujeron respecto al año anterior.
Peñoles continúa analizando opciones de descarbonización que, en el mediano y largo plazo, y en la medida de lo posible, incluyan la incorporación o sustitución de vehículos y equipos mineros actualmente operados con diésel, por modelos eléctricos con capacidad y costo equivalentes. Los planes de abastecimiento futuro ya consideran el consiguiente incremento que esto generaría en la demanda eléctrica de la compañía.
La empresa monitorea también la evolución de tecnologías emergentes, entre las que destacan el hidrógeno verde, los sustitutos de combustibles convencionales como el biometano, el biocoque metalúrgico y otros biocombustibles, así como las tecnologías de captura de carbono.









