Redacción|LaOtraPlana.mx
Torreón, Coahuila.- Contar con un gobierno corporativo sólido es fundamental para Industrias Peñoles, ya que permite la viabilidad operativa para enfrentar los desafíos globales de la industria moderna.
Para materializar esta visión, el Consejo de Administración de Peñoles se apoya de manera decisiva en el Comité Directivo ASG, encargado de evaluar el desempeño, así como los riesgos y las oportunidades en materia de sostenibilidad.
Este órgano cuenta con la participación de la presidencia y de consejeros con amplia trayectoria en sostenibilidad, seguridad, salud ocupacional, energía y cambio climático. Dicha experiencia enriquece las actividades corporativas y asegura la adopción progresiva de las recomendaciones del Nuevo Código de Principios y Mejores Prácticas de Gobierno Corporativo del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de México.
En el ámbito del impacto ambiental, el Comité Directivo ASG ha acordado fortalecer de manera tangible la hoja de ruta de descarbonización mediante planes de implementación divisionales. Estas estrategias se fundamentan en la evaluación de viabilidad de palancas operativas para las divisiones de Metales, Minas y Químicos, destacando el incremento en el uso de electricidad renovable, la electrificación de vehículos y equipos mineros y la sustitución de combustibles.
Asimismo, la gobernanza institucional exige un alto nivel de transparencia financiera y comunicacional, por lo que se ha aprobado un plan de trabajo multianual para la adopción de las normas IFRS S1 y S2, estándares globales emitidos por el International Sustainability Standards Board (ISSB), referentes a la divulgación de información corporativa sobre sostenibilidad y cambio climático, al mismo nivel que los reportes financieros.
De manera paralela, la gobernanza se nutre de la ética y la integridad, principios que rigen la conducta corporativa de la empresa a través de sus valores institucionales de Confianza, Responsabilidad, Respeto, Integridad y Lealtad, en los cuales basa sus acciones para generar valor a largo plazo, reafirmando su compromiso como signatarios del Pacto Mundial de las Naciones Unidas contra la corrupción.
La estructura corporativa de cumplimiento, supervisada por el Comité de Ética y Valores Corporativos, coordina las iniciativas desde un enfoque estrictamente preventivo, exigiendo que tanto colaboradores como miembros del Consejo de Administración y terceros se adhieran al Código de Ética y Conducta.









