viernes 25, septiembre, 2026

PICO NORTE

MELITÓN GARCÍA DE LA ROSA

Los 43 informes de mentiras

Por fin terminó la temporada maratónica de mentiras, aplausos, porras pagadas y crónicas ‘periodísticas’ a modo, de los mal llamados informes de los 43 alcaldes de Tamaulipas.

Así es mis queridos boes, con tristeza, pero sin sorpresa, he de decir que la retahíla de auto halagos en eventos multitudinarios en los que se gastaron millones de pesos han servido solo para henchir los egos de los alcaldes a los que solo les importa la apariencia y no el desarrollo de sus municipios.

En los operativos para que los 43 se lucieran las y los presidentes municipales no se escatimó en nada: prensa acarreada de todos los rincones de Tamaulipas con transmisiones en vivo, recintos equipados con tecnología de punta, pautas en las redes sociales para que quisiéramos o no, nos topáramos con la señal de los informes y desde luego las mejores galas de el o la alcaldesa, la comida o la cena de lujo, reservas en los hoteles para los invitados con fuero y para los ‘analistas’ que los ensalzaron en sus boletinazos disfrazados de columnas de opinión.

Adentro, en los recintos, en las crónicas pagadas, en las transmisiones en vivo, en las portadas de los impresos alineados, la realidad bien alterada contrastó con la cruel cotidianidad de las ciudades tamaulipecas.

En los discursos: inversiones nunca antes aplicadas, programas de obra históricos, avances que esperaron por décadas y el aplauso unánime de los acarreados por una despensa y los pagados con los convenios publicitarios.
En las calles, los montones de basura, las plazas abandonadas, las epidemias de baches, los arroyos de aguas negras, las luminarias descompuestas.

Los grifos resecos por la falta de agua, los campos deportivos abandonados, el servicio de transporte en franco declive.

Con todo y ello, los 43 personajes, adictos a la lisonja, al aplauso adquirido con recursos públicos, refractarios a la crítica e inmunes a la humildad política se regodearon y se siguen pavoneando, como si realmente se creyeran la sarta de mentiras que nos dijeron en los informes.

Hoy pasean por sus municipios en las camionetas blindadas de varios millones de pesos, como si las crónicas periodísticas hubieran dicho la verdad, cuando aseguraron que: habían mostrado su ‘enorme capacidad de convocatoria’, que los avances de su municipio no tenía precedentes, que sus nombres estaban ya inscritos en la historia de sus ciudades.

Obvio que, los tarados, obnubilados por la droga del poder, se creen las sentencias en las columnas que aseguran que: han demostrado que están hechos para cosas mayores, cuando en el fondo saben que esas zalamerías fueron pagadas por ellos.

Los que constitucionalmente pueden, con sus mentiras ampliamente difundidas y replicadas, ya se dicen anotados para la reelección.

Los que ya tienen 5 años haciendo como que gobiernan, administran y resuelven los problemas municipales, ya se destaparon para una diputación federal o local, si no es que para la gubernatura en el 2028.

A todos se les olvida que la calle no miente, que los brincos, las llantas ponchadas por los baches, la falta de agua, los ríos de popó de los drenajes y la ausencia del camión de la basura, les acarrea decenas, cientos de mentadas de madre todos los días… incluso, estoy seguro, de buena parte de los acarreados a sus informes.

Se les olvida, entre otros a ERASMO GONZÁLEZ, EDUARDO GATTAS, ARMANDO MARTÍNEZ, CARLOS PEÑA, BETO GRANADOS y MÓNICA VILLARREAL, que los expedientes del involucramiento con temas del huachicol fiscal no los desaparece el aplauso arrancado a billetazos.

Se les olvida a todos que el pueblo se cansa, se harta y tiene el poder de cobrar venganza en su cita con la urna el 6 de junio próximo y ahí el teatro montado en sus informes habrá servido para una chingada…

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