Redacción|LaOtraPlana.com.mx
Torreón, Coahuila.- Cuidar la vida silvestre también es proteger el equilibrio de los ecosistemas; por ello, Industrias Peñoles impulsa programas especializados en el manejo responsable de fauna que contribuyen a preservar la biodiversidad en los espacios vinculados a sus operaciones.
Un ejemplo de este compromiso es la Reserva Ecológica Peñoles, ubicada en la comunidad de Los Cuatillos, municipio de Cuencamé, Durango. Este espacio, avalado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales como PIMVS (Predio o Instalación que Maneja Vida Silvestre fuera de su hábitat), cuenta con una extensión de 50 hectáreas divididas en potreros que permiten el manejo responsable de distintas especies.
Este espacio resguarda más de 150 ejemplares de 10 especies, en su mayoría herbívoros; entre ellas se encuentran bisontes americanos, búfalos acuáticos, watusis, avestruces, venados elk, venados fallow, borregos muflón y pavo real, además de algunas especies de carnívoros como el oso negro.
La Reserva también contribuye a fortalecer la educación ambiental al acercar a las personas al conocimiento sobre distintas especies y su cuidado, permitiendo sensibilizar a las comunidades sobre la importancia de proteger la biodiversidad, respetar los hábitats y comprender que el equilibrio de los ecosistemas depende de muchas formas de vida.
El manejo de fauna requiere alimentación adecuada, vigilancia, revisión de condiciones físicas, prevención de riesgos sanitarios y atención médica cuando es necesario. Para este trabajo, se cuenta con la participación de personal especializado que se asegura de que los animales cuenten con un entorno seguro, estable y adecuado con sus necesidades.
Cuidar la biodiversidad requiere conocimiento, sensibilidad y trabajo especializado y en Peñoles se reconoce la labor de quienes, desde la medicina veterinaria y el manejo responsable de fauna, contribuyen a proteger especies y fortalecer una cultura ambiental en las comunidades.
El Día del Médico Veterinario Zootecnista se celebra en México cada 17 de agosto para conmemorar la fundación de la primera escuela de medicina veterinaria en el país y en el continente americano: la Escuela Nacional de Agricultura y Veterinaria, establecida en el año 1853. Esta fecha reconoce la labor de estos profesionales, quienes al cuidar del bienestar clínico de los animales de compañía y granja, juegan un papel crucial en la protección de la salud pública y la seguridad alimentaria de la nación.










