lunes 31, agosto, 2026

MITOS Y NOVEDADES EN LA HISTORIA DE MÉXICO

Jesús Vázquez Trujillo

Los chiles del Libertador

Agustín de Iturbide, degustando los chiles en nogada, 28 de agosto de 1821.

El 24 de agosto de 1821, en la ciudad de Córdova, Veracruz el coronel Agustín de Iturbide suscribe y firma junto al Jefe político superior de la Nueva España, el capitán Juan de O Donojú el Tratado de Córdova, mediante el cual España está obligada a reconocer la independencia del imperio mexicano.

Con ello se “desataba” el nudo sin romper el lazo cultural que existía entre la joven nación americana y la metrópoli europea.

Posteriormente, al día siguiente el 25 de agosto Iturbide y O Donojú partieron rumbo a la ciudad de México, a donde deberían de llegar antes del 27 de septiembre, fecha en que el Ejército Trigarante debía hacer su entrada triunfal.

Durante el largo trayecto a la capital, se detuvieron a descansar en la ciudad de Puebla de los Ángeles, a donde llegan el 28 de agosto, hospedándose en el convento de las monjas agustinas, quienes queriendo agasajar a O Donojú e Iturbide, así como a los demás miembros del Ejército Trigarante, les preparan una suculenta e innovadora receta, consistente en unos chiles rellenos con picadillo, semillas, manzana, pera, plátano macho, nueces y almendras, capeados y bañados con una salsa hecha a base de nueces, queso, crema y un chorrito de jerez.

La salsa es endulzada con azúcar y se vierte sobre los chiles, los cuales finalmente se espolvorean con granada roja, dando como resultado un platillo que tenía en sus ingredientes los colores de la bandera de las Tres Garantías. El verde en los chiles, el blanco en la nogada y el rojo en la granada espolvoreada.

Los invitados quedaron maravillados con tan suculento y patriótico guiso, felicitando a las monjas agustinas.

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