lunes 24, agosto, 2026

MITOS Y NOVEDADES EN LA HISTORIA DE MÉXICO

Jesús Vázquez Trujillo

Los Estados Unidos de América estuvieron en contra del presidente Porfirio Díaz

El general Porfirio Díaz, al asumir por primera vez la Presidencia de la República, 26 de noviembre de 1876.

El 26 de noviembre de 1876, con 46 años de edad, el general Porfirio Díaz, asumió por primera vez la Presidencia de la República.

Y una de las primeras cosas que hizo fue abonar un cuantioso capital a la deuda que México tenía con los Estados Unidos de América, pues deseaba que su gobierno contara con el reconocimiento diplomático de la Unión Americana y para conseguirlo envió como Ministro Plenipotenciario al licenciado José María Mata.

Sin embargo, el presidente Ruthenford B. Hayes. consideraba al general Porfirio Díaz, un golpista y un aventurero inescrupuloso, pues había accedido a la Presidencia de México derrocando al licenciado Sebastián Lerdo de Tejada, por lo que ni le otorgó su reconocimiento diplomático, ni le aceptó el abono a la deuda.

Además de que Ruthenford B. Hayes, pensó seriamente en intervenir militarmente en México, para derrocar al presidente Porfirio Díaz.

Por ello, envió a Mr. John W. Foster a México como embajador, para que hablara seriamente con Porfirio Díaz, a quien Foster culpó de no detener las incursiones de los apaches en la frontera, pues los Estados Unidos.

Habían sido eximidos de esa obligación, el 30 de diciembre de 1853, mediante el Tratado de la Mesilla.

Además de que Foster le propuso al presidente Porfirio Díaz, la firma de un tratado de libre comercio entre ambas naciones.

A lo que Porfirio Díaz, se negó rotundamente, diciendo una frase lapidaria ¡Entre Estados Unidos y México, que medie el desierto!

Sin embargo, Porfirio Díaz sabía perfectamente que México necesitaba de las inversiones estadounidenses para dinamizar su economía, por ello, invitó a venir a México a un grupo de inversionistas estadounidenses, a pesar de las intrigas del embajador Foster.

Sin embargo, para equilibrar las inversiones estadounidenses, don Porfirio, le otorgó jugosas y atractivas concesiones a Inglaterra.

Además de fomentar el hispanoamericanismo, construyendo en la ciudad de México un monumento ecuestre en honor al libertador sudamericano Simón Bolívar, además de bautizar varias calles de la capital con nombres de caudillos hispanoamericanos.

Proyectándose, además la construcción de los monumentos de Jorge Washington e Isabel de Castilla, los cuales, nunca llegaron a construirse.

La relación entre el México Porfiriano y los Estados Unidos se mantuvo con relativa calma y estabilidad, hasta el fracaso de la entrevista entre los presidentes Porfirio Díaz y William Howard Taft, el 16 de octubre de 1909.

Ya que el presidente Porfirio Díaz, se negó a acceder a las pretensiones leoninas del presidente estadounidense.

Por lo cual, el presidente William Howard Taft, le autorizó al banquero Sherbourne Hopkins, apodado el “Abogado de las Revoluciones”, a que le concediera un préstamo a los señores Evaristo y Gustavo Madero, para que Francisco, pudiera iniciar una revolución armada en contra del Presidente Porfirio Díaz y lo derrocara.

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