Por fin llegaron las fuerzas federales y estatales a Tamazula
Rubén Cárdenas
Luego de varios días de zozobra y desesperación para centenas de familias en el Durazno, Tamazula, y sus alrededores, ayer comenzó el arribo de personal del Ejército, Guardia Nacional y de la Secretaría de Seguridad Seguridad Pública, así como de la Fiscalía estatal a esa región del estado, lo cual provocó beneplácito entre quienes estaban a merced del crimen organizado.
La vida de decenas de familias en El Durazno, Tamazula, y sus alrededores, ante las amenazas y agresiones constantes de grupos armados, permanecía en vilo; en tanto, las autoridades de Durango seguían sin admitir la magnitud del conflicto en la región, ni siquiera aceptaron que, forzados por tanta violencia, decenas de familias decidieron desplazarse hacia Guadalupe y Calvo Chihuahua.
“No es que hayan sido desplazados, sino que, al sentirse inseguros por algunos hechos de violencia cercanos, tratan de emigrar”, dijo el secretario de Seguridad Pública, Oscar Galván, en un claro afán por minimizar la escalada de la violencia desde hace algunos días en esa región del estado.
Hasta ayer por la mañana no había llegado el convoy de seguridad prometido por las autoridades locales para tratar de extraer sanos y salvos a unos 140 docentes que temen por sus vidas. El riesgo de enfrentamientos se extendió a más comunidades cercanas a El Durazno. De hecho, familias que viven en pueblos muy pequeños siguen dejando sus casas y huyen en busca de un lugar más seguro.
En contraste con esta emergencia, el secretario de Educación, Guillermo Adame, los exhortó a continuar dando clases en las comunidades en que fueron asignados durante el presente ciclo escolar, así como a evitar la evacuación.
Mientras tanto, los docentes continuaron organizándose en grupos a través de WhatsApp para salir en un solo contingente de la región y ayer, en los diversos mensajes que intercambiaron, se vislumbró la posibilidad de salir por el camino hacia Parral, Chihuahua, donde aparentemente no hay presencia de grupos armados por ahora.
No es que los maestros y maestras intenten abandonar su responsabilidad, sino que exigen condiciones de seguridad para cada uno de ellos; establecieron comunicación con sus líderes sindicales para intentar contar con su respaldo, pero no habían tenido respuesta a su petición, hasta ayer temprano.
Tanto en El Durazno como en todas las comunidades de alrededor, como Los Frailes, El Tecuán, Las Milpas, entre otros, habitantes siguen dando testimonio de diversas agresiones físicas y amenazas de muerte por parte de grupos armados que buscan información sobre el paradero de Aureliano Guzmán Loera, “El guano”, así como de sus colaboradores.
En toda esa región, las clases, desde el nivel del preescolar al de bachillerato, están suspendidas desde la semana anterior, también permanecen cerrados los distintos centros de salud, y los comercios ya consideran la posibilidad de cerrar indefinidamente sus operaciones hasta que haya presencia de elementos de seguridad, ya sea policiacos o militares.
La percepción de la mayoría de las familias de esa municipalidad es que se encuentran “a su suerte”, en el desamparo por parte de las autoridades de Durango y las federales. La escasez de alimentos, agua, junto con otras necesidades básicas de la población comienza a generar condiciones de emergencia extrema ante la tardía respuesta de las autoridades encargadas de la seguridad.
La principal dificultad para una solución, sin riesgos para la población, en este episodio de violencia en Tamazula, es que mientras el gobierno estatal no acepte la magnitud del problema, tampoco habrá agilidad en la respuesta que el caso amerita.
No admitir que hay desplazados o exigir que los docentes sigan cumpliendo en las aulas, sencillamente demuestra insensibilidad y falta de empatía con todas esas familias y demás atribulados servidores de la comunidad.
Es de esperarse que la llegada de fuerzas federales y estatales a la zona de conflicto cambie el entorno adverso de las distintas comunidades en Tamazula. Era urgente e inaplazable que las autoridades cumplieran su compromiso de garantizar seguridad a la población de Tamazula. Al tiempo.
COLMILLOS Y GARRAS
ESTAMOS A UN mes del inicio del Mundial de Futbol 2026 y en Durango no hay una sola reservación en algún hotel de la ciudad, es decir, en nada está quedando aquel plan anunciado por las autoridades estatales y municipales de turismo para atraer a Durango asistentes a esta justa futbolera, la más importante del mundo… MIENTRAS TANTO, EN Guadalajara, Jalisco, una de las tres sedes mundialista, se espera la llegada de dos y medio millones de turistas, que dejarán una derrama económica millonaria para esa entidad… TODO APUNTA A una ocurrencia más de quienes se encargan de promover Durango. No hubo qué ofrecer a quienes llegarán a México procedentes de distintos países a disfrutar del espectáculo del futbol. Lo mejor sería que el enfoque cambie, porque esa clase de visitantes no son candidatos a pisar tierra duranguense.
CUENTA EN X: @rubencardenas10








