Las aves comunes en el Parque Estatal Cañón de Fernández
La presencia de agua y vegetación, en medio del desierto chihuahuense, es atractiva para muchas aves y animales
Salvador Hernández Vélez
Hace un año, mi amigo el Dr. Alfredo Morales me regaló un pequeño libro: “Aves Comunes del Cañón de Fernández”, de Prodefensa del Nazas A. C. (2019), editado por El Siglo de Torreón. Este pequeño texto es una especie de manual, el cual presenta la variedad de aves que habitan el Cañón de Fernández; sin duda, es un gran esfuerzo de esta asociación civil, en el que participan Francisco Valdés Perezgasga, Gladys Aguirre, Andrés Ortega, Susana Estens y Edgar Villarreal.
El manual contiene las fichas técnicas de 80 aves con la descripción de cada una: hábitat (ecosistema acuático, bosque del humedal, matorral micrófilo o rosetófilo), vocalización, alimentación, estatus (migratoria, residente, estacional), nivel de abundancia (común, poco común, ocasional o raro) y su categoría de conservación según la Norma Oficial Mexicana (preocupación baja, amenazada, en peligro de extinción, sujeta a protección especial).
El Parque Estatal Cañón de Fernández se encuentra aguas abajo de la presa Las Tórtolas. Esta área natural protegida comprende 17 mil hectáreas situadas en el municipio de Lerdo, Durango. Este oasis en las áridas tierras laguneras, una obra maravillosa forjada por la naturaleza, es el último trecho vivo del río Nazas antes de llegar al área del Distrito de Riego 017. A partir de este punto, el agua rodada se canaliza hasta las parcelas mediante diferentes canales revestidos de concreto.
En el paraje, denominado Parque Raymundo, la distribución del líquido se hace a través de canales embovedados (El Sacramento y El Tlahualilo), lo cual impide la infiltración natural a los acuíferos que abastecen de agua potable a las ciudades de Lerdo, Gómez Palacio y Torreón.
Esta reserva se ubica en el mero corazón del Desierto de Chihuahua, el más grande de Norteamérica: se extiende desde el sur de Estados Unidos y el noreste de México, donde abarca la mayor parte de Chihuahua y todo Coahuila, además de regiones de Durango, Zacatecas y San Luis Potosí, así como zonas áridas de Querétaro e Hidalgo. En territorio estadounidense comprende gran parte del oeste de Texas y el sur de Nuevo México.
El Cañón de Fernández es también un sitio Ramsar, un humedal de importancia internacional para proteger especies vulnerables y mantener la biodiversidad. En este parque sobreviven ahuehuetes milenarios, álamos y sauces, que conviven con una gran cantidad de fauna local y aves migratorias, y constituyen la principal fuente de abastecimiento y recarga para el acuífero de la Comarca Lagunera.
Hasta ahora, el Cañón de Fernández cuenta con una gran variedad de ecosistemas, agua durante todo el año y montañas que lo protegen. La presencia de agua y vegetación, en medio del desierto chihuahuense, es atractiva para muchas aves y animales. Un ejemplo es el que nos presenta el pequeño manual “Aves Comunes del Cañón de Fernández” con el caso del pato del bosque (Aix sponsa). Esta especie, considerada el ave acuática más emblemática de esta área protegida por su vistoso colorido entre los machos, tiene en el Cañón de Fernández el primer sitio de todo México donde se documentó su reproducción.
PATO DEL BOSQUE. Descripción: Anseriformes, Anatidae. Longitud: 42 – 52 cm. Es el pato más colorido, vientre blanco, pecho y alas oscuras. Tiene la cola cuadrada, larga y oscura, cuello corto y en ángulo, con el pico apuntando hacia abajo. El macho tiene el patrón vistoso en la cara, la cresta como un arcoíris iridiscente. La hembra es café oscuro con los flancos claros y unas manchas en forma de gota de uva que le rodean los ojos. Anida en huecos de los árboles cerca del agua. Hábitat: ecosistema acuático y bosque del humedal. Vocalización: Un juu-ic fuerte y afligido; un fiii con una inflexión hacia arriba; y en la hembra un crrec, crrec. Alimentación: peces pequeños, insectos, reptiles pequeños, nueces y plantas acuáticas. Estatus: residente. Abundancia: común. Conservación: preocupación baja.
Sin embargo, el Cañón de Fernández enfrenta peligros graves como el cambio de uso de suelo y la cacería furtiva.
En este espacio protegido, las aves son observables todo el año o durante las épocas de migración de verano o de invierno. Sin duda, esta guía es de gran ayuda para promover la conservación y el cuidado de ellas.







