Jessica Rosales
Tony Flores hace mutis ante fallo federal
Durante meses, el diputado local del Partido del Trabajo “Tony” Flores y su protector Ricardo Mejía Berdeja, han despotricado contra las autoridades locales, acusándolas de actuar bajo una consigna directa cada vez que una resolución no favorece sus intereses. Pero ahora fue una autoridad federal la que estableció que la consecuencia impuesta al legislador debe cumplirse.
La Sala Regional Monterrey del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación determinó que Fernando Rodríguez González debe ejercer como diputado suplente durante el periodo ordinario iniciado en septiembre. También señaló que el tiempo en que Flores regresó a la curul gracias a una suspensión de amparo no podía contabilizarse simultáneamente como cumplimiento de su separación.
Hasta este jueves no se conocía un posicionamiento público de ninguno de estos personajes. El silencio contrasta con el alboroto que acostumbran cuando las decisiones provienen de instituciones estatales.
Tony Flores ha librado una batalla jurídica para conservar una curul que, en los hechos, no ha atendido con la responsabilidad esperada. Llegó al Congreso por la vía plurinominal, gracias a los votos obtenidos por el Partido del Trabajo, y no por sufragios emitidos directamente a su favor en las urnas.
Cabe mencionar que el conflicto se originó por cuatro ausencias consecutivas mientras participaba en actividades proselitistas. Es decir, hacía campaña para reelegirse durante los días en que debía estar legislando y, pese a ello, continuaba recibiendo la dieta correspondiente al cargo.
El colmo: el pasado martes volvió a faltar y presentó un certificado médico en el que se reportó dolor lumbar. Sin embargo, un día antes había estado en la Ciudad de México durante la reunión plenaria del Partido del Trabajo.
No puede afirmarse, sin una investigación, que el justificante sea falso. Pero la contradicción entre asistir el lunes a una reunión política fuera del estado y reportarse imposibilitado para acudir al Congreso el martes merece una explicación y la revisión formal del documento. Aunque eso quizá sea lo de menos ante el mal ejemplo de alguien que, por el cargo que ocupa, debería ser el primero en cumplir la ley.
Los certificados médicos no deben convertirse en salvoconductos para evadir responsabilidades públicas. Su expedición exige ética, sobre todo cuando miles de trabajadores deben comprobar rigurosamente una incapacidad para justificar una ausencia laboral.
Mientras Tony Flores se aferra a una diputación que recurrentemente deja desatendida, Fernando Rodríguez recorrió tribunales para exigir que le permitieran ejercerla. Finalmente, una autoridad federal reconoció que la suplencia debe hacerse efectiva durante este periodo.
Criticar e impugnar las decisiones institucionales es legítimo. Lo incongruente es denunciar una conspiración cuando el fallo adverso proviene de una instancia estatal y guardar silencio cuando un tribunal federal determina que la sanción debe cumplirse. La resolución confirma lo que ya había sostenido la autoridad local: nadie está por encima de la ley, por más novelas que se inventen.
Tony Flores peleó por conservar la curul. El problema es que no ha mostrado la misma determinación para acudir a trabajar.







