sábado 25, abril, 2026

AVENTURAS MILITARES MATA HEGEMONÍA IMPERIALES

Luis Alberto Vázquez Álvarez

“Si cruzas el río Halis destruirás un gran imperio” sentenció el oráculo de Delfos a Craso, rey de Lidia cuando le preguntó si debería combatir a Ciro “El Grande”. Cegado por la soberbia, en 547 a.C., en Capadocia, Craso se enfrentó al persa y efectivamente, Según Heródoto, destruyó su propio imperio y engrandeció al Aqueménida (550–330 a.C.). En la humana historia ha habido diversos ejemplos de gobernantes ensoberbecidos que inician campañas militares y terminan destruyendo sus propias naciones, veamos otros ejemplos:

Habiendo vencido en las “Guerras Médicas” (449 a.C.) los griegos luego se enfrentaron entre sí en la “Guerra del Peloponeso” (431 a.C.), los atenienses, sintiéndose invencibles, buscaron expandir su influencia en el Mediterráneo. Realizaron una expedición militar para conquistar Siracusa, en Sicilia (415–413 a.C.), que terminó en un desastre absoluto para Atenas. Su flota fue destruida, decenas de miles de soldados murieron y la derrota marcó el inicio del declive ateniense frente a Esparta, la cual fortalecida, pasó a la ofensiva y en la Guerra de Decelia, tomó Atenas (404 a.C.) imponiéndole un régimen oligárquico conocido como “Los Treinta Tiranos”.

1571.- En la batalla de Lepanto, la Liga Santa (España, Venecia, Estados Pontificios) logró aplastante victoria contra la flota turca, considerada el mayor triunfo naval cristiano y consolidó el prestigio militar de España quien se sintió invencible. En 1588 Felipe II buscaba invadir Inglaterra, destronar a Isabel I y frenar el apoyo inglés a los rebeldes de los Países Bajos; envío a su flota, bautizada irónicamente por los ingleses como “armada invencible” contra la Gran Bretaña, aquello terminó en desastre para España; tras enfrentarse a la flota inglesa en el Canal de la Mancha, los barcos hispanos fueron obligados a retirarse; tras ello, tormentas devastadoras destruyeron gran parte de la flota. El fracaso marcó un giro simbólico en la hegemonía naval europea, aunque España siguió siendo potencia marítima durante varias décadas, este fracaso debilitó su moral e Inglaterra reforzó su prestigio naval e inicio el lento declive de su supremacía peninsular.

1804.- Napoleón Bonaparte se corona emperador de Francia y realiza campañas militares de conquista por Europa, acumulando victorias decisivas que consolidaron su prestigio en Europa derrotaron sucesivamente a Austria, Prusia y Rusia, obligando a los imperios a firmar tratados favorables a Francia. Envalentonado y creyéndose invencible, en 1812 invade Rusia. Comenzó con la entrada de la “Grande Armée” (600,000 hombres). La táctica defensiva rusa fue “tierra quemada” que consistió en dejarlo penetrar en territorio helado sin encontrar mucha resistencia, pero tampoco alimentos ni refugios, los rusos atacaron la retaguardia francesa y el ejército napoleónico acusó falta de suministros. Logró entrar a Moscú, pero esta había sido incendiada por los rusos. Napoleón esperaba una rendición que nunca llegó. El invierno ruso, la falta de alimentos y los ataques constantes diezman al ejército. Tuvo que realizar una vergonzosa retirada convertida en una catástrofe: 100,000 sobrevivieron y regresó a París con su aura de invencibilidad rota y rodeado de sus enemigos que lo obligaron a abdicar al trono y exiliarse como prisionero en la isla de Elba.

1941.- Después de tomar fácilmente Polonia, Francia, Bélgica y otros países, Hitler invade Rusia (Operación Barbarroja), fue la mayor ofensiva militar de la historia: 3.5 millones de soldados nazis atacaron la Unión Soviética. Al inicio lograron enormes avances, el Ejército ruso resistió y la ofensiva fracasó, marcando el inicio del declive alemán que no logró conquistar Moscú. Millones de civiles soviéticos murieron por hambre, ejecuciones y deportaciones; finalmente acabaron totalmente con los nazis y ocupando Alemania.

Todas las aventuras militares anteriores destruyeron sus imperios por culpa de sus dirigentes. Ahora les iba a narrar sobre una guerra actual entre USA e Irán; El pedófilo narcisista dictador naranja gringo está convencido que posee el ejército más poderoso de la historia de la humanidad y que, bajo su mandato es invencible, único y puede ganar todas las guerras que enfrente. Podría esto ser cierto, pero estamos leyendo otras versiones; los persas tienen otros números y para muchos analistas de la historia mundial, hoy lo militar no es lo determinante sino la economía; estamos presenciando el fin de un imperio, su moneda (petrodólar) y su supremacía comercial, pero; mejor vivámoslo…

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