-Con imagen de latimes.com
Redacción|LaOtraPlana.com.mx
La Selección de Argentina demostró por qué es la campeona del mundo. Cuando parecía que Inglaterra iba a ganar, Argentina reaccionó con personalidad y ganó 2-1 en una semifinal emocionante en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta. Los jugadores dirigidos por Lionel Scaloni encontraron en Lionel Messi, Enzo Fernández y Lautaro Martínez a sus mejores jugadores para dar la vuelta al partido y clasificar a la final, donde jugarán con España.
El primer tiempo fue una batalla táctica. Inglaterra defendió muy bien y trató de cortar el juego de Argentina desde el mediocampo. Declan Rice y Jude Bellingham trabajaron mucho para evitar que Messi encontrara espacio, mientras que Harry Kane y Anthony Gordon presionaban a los defensores argentinos. Argentina tuvo la posesión del balón con Enzo Fernández, Rodrigo De Paul y Alexis Mac Allister, pero les costó crear oportunidades claras de gol. Ambos equipos lucharon por cada balón con mucha intensidad. Inglaterra se adelantó al minuto 55. Recuperaron el balón en el campo de Argentina y crearon una rápida transición ofensiva que terminó con un gol de Anthony Gordon, quien aprovechó un error defensivo argentino para vencer a Emiliano Martínez y poner el 1-0. El delantero inglés definió con mucha sangre fría y emocionó a los fanáticos británicos, que comenzaron a soñar con jugar la final del Mundial por primera vez desde 1966.
Argentina no se rindió. Scaloni hizo cambios para dar más profundidad al ataque y la Albiceleste comenzó a jugar más cerca del área inglesa. Lionel Messi empezó a encontrar espacio, De Paul aumentó la intensidad en la recuperación y Enzo Fernández se convirtió en el motor del equipo, distribuyendo el balón con precisión y apareciendo constantemente como opción de ataque. Inglaterra, en cambio, decidió proteger la ventaja retrasando sus líneas, lo que permitió a Argentina instalarse en el campo rival durante los últimos minutos. El premio al esfuerzo argentino llegó al minuto 85. Tras una gran jugada colectiva encabezada por Messi, el balón llegó a los pies de Enzo Fernández, quien controló fuera del área y sacó un potente disparo que dejó sin posibilidades al guardameta inglés. El empate hizo justicia al dominio que Argentina había ejercido durante la recta final del partido y cambió completamente el estado anímico del juego. Enzo Fernández volvió a aparecer en un momento decisivo y firmó uno de los goles más importantes de su carrera con la selección.
Con el empate, Argentina olió la oportunidad y no dejó de atacar. Mientras Inglaterra intentaba resistir y llevar el partido al tiempo extra, Messi tomó el control del juego. El capitán comenzó a generar peligro con cada intervención, distribuyendo el juego con serenidad y liderando el asedio constante sobre la defensa inglesa. Su influencia fue determinante en los instantes finales.
Al minuto 90+2, llegó el momento que definió la semifinal. Messi recibió el balón por el sector izquierdo y envió un centro preciso al corazón del área, donde apareció Lautaro Martínez para conectar un impecable remate y marcar el 2-1 definitivo. El delantero argentino desató la locura entre los fanáticos albicelestes presentes en Atlanta, firmando una remontada épica que quedará entre los grandes recuerdos del Mundial 2026. Aunque el resultado fue adverso, Inglaterra demostró su crecimiento bajo el mando de Thomas Tuchel. Jude Bellingham fue uno de los jugadores más constantes del equipo durante todo el torneo, Declan Rice realizó un extraordinario trabajo de recuperación y Anthony Gordon respondió con un gol en un escenario de máxima exigencia. Sin embargo, el equipo inglés sufrió físicamente en el cierre del partido y no logró contener el empuje argentino. Tuchel asumió la responsabilidad de los ajustes tácticos realizados en los minutos finales, reconociendo que su equipo perdió iniciativa cuando más la necesitaba.
Por parte de Argentina, el rendimiento colectivo volvió a marcar la diferencia. Lionel Messi fue el líder absoluto con dos asistencias decisivas y una actuación llena de inteligencia y personalidad; Enzo Fernández dominó el mediocampo y cambió el rumbo del partido con el gol del empate; Rodrigo De Paul realizó un enorme trabajo de recuperación y presión; mientras que Lautaro Martínez volvió a responder como el hombre de los goles importantes al marcar el tanto que selló la clasificación. La defensa también mostró carácter en los momentos más complicados, permitiendo únicamente un gol pese a la intensidad del ataque inglés.
Con este triunfo, Argentina disputará su segunda final mundialista consecutiva y buscará defender el título frente a una España que ha sido la selección más dominante del torneo. El duelo entre la experiencia de Lionel Messi y el talento emergente de Lamine Yamal promete convertirse en uno de los partidos más esperados de los últimos años, enfrentando a dos equipos que han demostrado ser los mejores de la Copa Mundial 2026.







