Amenaza desde el senado
“Nunca digas delante de los tuyos a quien vas a matar, porque no faltará un ofrecido”. Anónimo.
Julián Parra Ibarra
En un país considerado por organismos internacionales como uno de los más peligrosos para ejercer el periodismo, en el que sobre todo en los años recientes hay un entorno hostil para la prensa, con altos índices de impunidad, la amenaza lanzada por el senador lagunero Luis Fernando Salazar contra el periodista Enrique Acevedo, ha encendido los focos rojos.
Luego de la presentación de un trabajo del equipo de investigación de N+ en el noticiero estelar de televisa, sobre la senadora Julieta Ramírez, aspirante a la gubernatura de Baja California, al que calificó de carecer de información suficiente acreditada y de contener ‘inconsistencias importantes’, Salazar lanzó la amenaza contra el periodista en su cuenta de X: “Vamos a ir tras de ti”. Una clara amenaza al estilo de la mafia, del narco.
Acevedo escribió en sus redes: “Los periodistas en México reciben amenazas desde el mundo criminal, los intereses económicos corruptos y otros poderes fácticos. Pero hoy la amenaza llegó desde el Senado, el corazón del estado mexicano”.
Tras las reacciones generadas en las redes sociales y en opiniones de figuras políticas y periodistas de todos los medios, Salazar borró su primer mensaje para escribir otro en el que intentó matizar su primer mensaje, pero la amenaza estaba ya lanzada.
La organización de periodistas Artículo 19 ha documentado más de 60 asesinatos de periodistas durante las administraciones de la autoproclamada ‘cuatroté’. En el sexenio pasado 47 periodistas fueron asesinados en México, y en lo que va del actual se han documentado 14 casos.
Desde el senado, se alzaron varias voces. La legisladora Lily Téllez, consideró gravísimo que un senador amenazara así a un periodista, y le sugirió a Acevedo que extreme precauciones porque quien lo está amenazando pertenece al grupo de quienes consideró los más peligrosos de la bancada ‘de los mafiosos’. Exigió a la FGR abrir una investigación de inmediato contra el senador Luis Fernando Salazar por haber amenazado al periodista Enrique Acevedo.
El líder nacional de Movimiento Ciudadano, Jorge Álvarez Máynez le escribió en sus redes sociales a Salazar Fernández sin mencionarlo por su nombre: “Senador, si vas a ir tras de Enrique Acevedo o de cualquier periodista que los incomode, vas a tener que venir por muchos de nosotros”.
Incluso compañeros de la bancada morenista en el senado, se deslindaron de lo dicho por el coahuilense, advirtieron que no se trata de una postura del grupo parlamentario, y rechazaron compartir las amenazas a periodistas o ciudadanos de ninguna manera.
Higinio Martínez, el presidente del senado dijo no compartir el amago de Luis Fernando, y que se debe garantizar la libertad de prensa y la integridad de los periodistas. Emanuel Salazar puntualizó que la amenaza no se comparte entre el resto de los legisladores de Morena, y que Salazar Fernández deberá responder personalmente por sus dichos y sus actos.
Carlos Gutiérrez Mancilla calificó como alarmante la amenaza directa al periodista Acevedo.
Luis Fernando Salazar escupió para arriba y volvió a poner sobre la mesa el debate sobre la intolerancia desde el poder a las críticas ejercidas por los periodistas, y su confrontación con los medios de comunicación, particularmente en los dos más recientes sexenios.
Desde el púlpito presidencial, el presidente de cuyo nombre no quiero acordarme, utilizó sus conferencias matutinas para descalificar de forma reiterada la labor periodística crítica, y calificó a los medios de comunicación como adversarios que pretendían desestabilizar a su gobierno, asumiéndose a sí mismo como el presidente más criticado de toda la historia.
‘Prensa vendida o alquilada’, ‘Medios de manipulación’, ‘Calumniadores y adversarios’, fueron algunos de los múltiples adjetivos con los que refería a los medios de comunicación, y hasta creó la sección ‘Quién es quién en las mentiras de la semana’ para descalificar notas de los medios y abalanzarse de manera personal en contra de periodistas críticos al sistema.
Siguiendo con esa escuela y ejemplo, es como reacciona y actúa Luis Fernando Salazar considerándose que, en su calidad de senador, puede lanzar amenazas a periodistas sin ninguna consecuencia. Sólo que en esta ocasión, se le volteó ‘el chirrión por el palito’, y aunque intentó recomponer las cosas, las redes ya se le habían volcado en su contra.
La amenaza fue lanzada, y queda registrada su intolerancia, soberbia y prepotencia. Tal cual es. Y las alarmas quedaron encendidas.
X= @JulianParraIba







