martes 25, agosto, 2026

A LA BÁSCULA

El gobernador incómodo

Julián Parra Ibarra

Hace un par de años, cuando inició el affaire Rocha Moya tras la carta enviada por el Mayo Zambada en la que aseguraba que el entonces gobernador de Sinaloa había estado presente en el sitio donde él había sido ‘levantado’, mismo lugar donde había asesinado el ex rector de la Universidad de Sinaloa Melesio Cuen, el morenismo en pleno se volcó en su apoyo.

Un desplegado firmado por el entonces presidente de Morena y por los gobernadores electos y en funciones de Morena en el país, expresaron su ‘absoluto respaldo al compañero Rubén Rocha Moya’, y le ratificaban su confianza, ‘cuya probidad y vocación de servicio están más que acreditadas’.

Un par de años después, otra vez los mandatarios estatales morenistas, emitieron un comunicado, en que ahora le dicen que ‘en la cuarta transformación, las decisiones individuales jamás estarán por encima del proyecto colectivo ni del mandato ciudadano (…) los proyectos políticos personales o de grupo no tienen cabida cuando se contrapesan con el bienestar de la nación’.

Y le hacen un llamado a Rocha Moya a la madurez y la responsabilidad, ‘la política es un ejercicio de congruencia; la desmesura y las decisiones de facción atentan contra los principios de honestidad y lealtad que juramos defender’. Y manifiestan su absoluto respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum.

Morena y la Segob, también emitieron sendos comunicados para deslindarse de la decisión de Rocha Moya de regresar a la gubernatura sinaloense –en la que duró apenas unas horas- asegurando que ésta había sido de manera personal, ya que no tuvieron conocimiento previo de lo que pretendía hacer.

Todos estos posicionamientos, fueron una seguidilla después del mensaje emitido por la presidenta en la que subraya que ‘ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y la nación (…) porque el poder sin principios se vuelve arrogancia; el poder sin límites, abuso; y el poder que olvida al pueblo, termina enfrentándose a la historia’.

Su remate fue contundente y resume todo lo que se vivió en unas horas: ‘Por encima de cualquier nombre, de cualquier grupo y de cualquier interés particular, está el pueblo y la nación’.

De pronto, en unas horas, el ‘compañero’ Rocha Moya se volvió en el personaje más incómodo para el morenismo.

laotraplana@gmail.com

X= @JulianParraIba

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