Madurez y templanza
Julián Parra Ibarra
En Coahuila no hay un antecedente del fallecimiento de un alcalde en funciones, como tampoco que alguien que fue presidente municipal, gobernador y senador de manera sucesiva, haya regresado para hacerse cargo de la alcaldía -así se de manera interina, dadas las circunstancias del Municipio- como es el caso de Miguel Ángel Riquelme Solís.
Igualmente es atípico que el gobernador en turno, haya llamado para cubrir por lo que resta de la administración la alcaldía de Torreón, a quien le antecedió en la gubernatura, lo que habla de una gran madurez, seguridad y temple, por parte de Manolo Jiménez Salinas.
Habitualmente, quienes dejan el cargo de la primera magistratura estatal, sea el camino que emprendan, una diputación federal, una senaduría o algún encargo del nivel federal, suelen mantenerse un poco alejados del primer círculo del quehacer local.
La razón es simple, los nuevos mandatarios suelen guardar una especie de celo de sus antecesores, buscan ir creando su propia imagen y la de su gobierno, y tratan de evitar que quien acaba de dejar el cargo, les pueda ‘hacer sombra’, algunas veces sin intentarlo como ocurrió con Enrique Martínez y Martínez, quien dejó de ser invitado a eventos oficiales, porque mucho tiempo después de haber dejado la gubernatura, solía alcanzar de los niveles más altos del ‘aplausómetro’ entre los ciudadanos.
Manolo Jiménez Salinas, a pesar de ser muy joven, ha demostrado madurez, templanza y carácter al no sólo permitir, sino fomentar el regreso de Miguel Riquelme a la alcaldía de Torreón, porque se sabe y tiene la seguridad de que como mandatario cuenta con la aprobación de la mayoría de los coahuilenses; las principales casas encuestadoras lo ubican entre los gobernadores mejor calificados de México.
Además, sabe que el lagunero trae un bagaje como pocos: ha transitado de manera ininterrumpida desde 2006 como diputado local, subsecretario de Desarrollo Regional, diputado federal, secretario de Gobierno, alcalde de Torreón, gobernador de Coahuila y senador. El mejor perfil para meter orden y conservar la estabilidad política y social, la seguridad pública, no solo a nivel municipal, sino regional.
Riquelme Solís es además un excelente operador político, y eso debió ser un factor que inclinó la balanza en su favor, porque Manolo sabe que le será de gran utilidad en ese terreno para la elección del año entrante, en el que además de las diputaciones federales, en nuestro estado se renuevan las alcaldías de los 38 municipios, y los de La Laguna son muy importantes.
X= @JulianParraIba








