domingo 14, junio, 2026

A LA BÁSCULA

Esto sí es mágico

Julián Parra Ibarra

No me queda la menor duda que el futbol es mágico, y más en estos momentos y en un país que está ávido de momentos de alegría para olvidarse un poquito de la realidad, no para evadirla, sino para experimentar un respiro en medio de todo lo que vivimos –o padecemos en el día a día-, y por ello no sorprende la manera en que los mexicanos explotamos y disfrutamos el arranque de la Copa del Mundo, de la que México es sede junto con Estados Unidos y Canadá.

El futbol es la magia que logra que por momentos todos nos olvidemos de las diferencias, políticas, económicas y de cualquier otro tipo. De pronto cuando nuestra Selección Mexicana salta a la cancha del estadio Azteca –ese es su nombre, así lo conocemos así le quieran llamar Guillermo Cañedo, Banorte o Ciudad de México-.

En ese momento somos un solo equipo, no importa si usted le va a la Chivas, al América a Pumas, a Tigres, a Santos o al que usted quiera. No importa si políticamente es de los guindas, de los rojos, de los verdes, de los naranjas. En el momento en que México –nuestra selección pues- juega, todos somos uno mismo, un solo equipo, y eso es maravilloso.

Con todo y los problemas que se han vivido en los últimos días por los reclamos, unos llenos de chantaje y otros tan válidos, respetados y legítimos -como los de las madres buscadoras-, y que todavía horas antes nos hacían pensar en la posibilidad de que, como amenazó tanto tiempo la CNTE, el balón no rodaría y no habría partido inaugural. Finalmente, el México-Sudáfrica se llevó a cabo y los mexicanos todos, dentro y fuera del estadio, en cualquier punto del país y los que están ‘del otro lado’, estallamos todos en gran alegría.

Sobre todo, porque la presentación del representativo nacional se dio con una victoria: 2-0 sobre Sudáfrica, y ese fue nuestro tubo de escape, ahí todo mundo desfogó sus energías contenidas por el almacenamiento y acumulación del estrés, de las frustraciones, de miedos, de temores por la situación, particularmente relacionado con la inseguridad.

La alegría que produjo el arranque de la Copa del Mundo y el triunfo de México -eso desearíamos todos, un triunfo de México, pero fue un triunfo de la selección mexicana-, incluso nos hizo dejar de lado lo futbolístico, lo deportivo, y lo que está por venir. Hay que disfrutar el momento.

En un plan más exigente -o realista-, tendríamos qué admitir que nuestra selección cumplió. Así a secas, cumplió porque ganó el partido, pero dejó sembrada la cancha del Azteca llena de dudas, porque ante un rival futbolísticamente muy inferior, no fue capaz de desplegar un futbol que en la cancha le hiciera lucir superior a su rival.

De pronto dieron la impresión de que no hay un hilo conductor entre su cuadro bajo y la delantera, no hay un creativo que se eche a las espaldas el equipo, que lleve la batuta en la cancha, y por eso con mucha frecuencia los toques de balón hacia atrás, y poco se lograba avanzar con claridad, por eso se tuvo que recurrir a los pelotazos porque la pelota no pasaba por una media cancha poco productiva.

Los sudafricanos no solamente dieron muestra de que su futbol está muy limitado, sino que, en medio de su desesperación por no poder hacerse de la pelota, recurrieron y si me apura tantito, abusaron de las patadas, del juego violento. No por nada terminaron con dos hombres menos en la cancha.

Luego la expulsión de Montes sobre el tiempo complementario, mete en una encrucijada a Javier Aguirre porque no tiene mucho de dónde escoger para llenar ese hueco en la central. A esas alturas del partido, lo que le ocurrió al jugador mexicano es un descuido, una desconcentración, jamás debió haberse puesto en riesgo de recibir esa tarjeta roja, que ahora deja comprometidos a todos sus compañeros.

En lo particular espero que México todavía tenga mucho más que mostrar en este Mundial, porque con lo que nos enseñaron en el partido inaugural, no es muy alentador, aunque queda la esperanza de que se vayan soltando y vayan mejorando en cada partido el futbol colectivo que requieren para mayores logros, aprovechando su localía.

El futbol mostrado ante Sudáfrica, un rival débil, nos presenta dudas sobre lo que podemos esperar en su duelo de la próxima semana ante Corea en Guadalajara. Insisto, ojalá que el equipo mexicano se vaya soltando y vaya creciendo su nivel en cada juego, para que nos puedan seguir ofreciendo más momentos de alegría que tanto necesitamos en este país, y si nos los ofrecen, les vamos a estar agradecidos de que por lo menos vía el futbol nos den la alegría que muchas otras cosas en este país, nos la han robado.

laotraplana@gmail.com

X= @JulianParraIba

Compartir en: