Sobre los impresentables, Claudia tiene la última palabra
Rubén Cárdenas
La ausencia de Andrés Manuel López Beltrán, de Adán Augusto López y de Gerardo Fernández Noroña en el evento oficial del Segundo Informe de la presidenta Claudia Sheinbaum refleja, si no todavía una ruptura o fractura dentro de la 4T, que la otrora solidez del grupo en el poder ya no existe como tal.
Y es que, aun cuando la presidenta aseguró en su mensaje político que no hay rupturas ni divisiones, la inasistencia de tres figuras tan significativas en la estructura del movimiento sugiere, como mínimo, una frialdad de uno u otro lado.
En ellos, podría ser incomodidad con la conducción política de la mandataria frente a hechos protagonizados por algunos perfiles muy identificados con Andrés Manuel López Obrador, o bien, Claudia no los habría invitado para ahorrarse los señalamientos internos y externos que le acarrearía tenerlos cerca.
La presidencia de Claudia está sujeta a una intensa presión desde hace meses, primero por Estados Unidos y sus acusaciones contra Rubén Rocha Moya, así como por el tema de Adán Augusto López, señalado como participante activo en los casos de huachicol fiscal y por sus enredos con el grupo criminal “La barredora”, entre otros ilícitos.
Todo esto añadido al último golpe lanzado por el gobierno de Donald Trump al Obradorismo, con el retiro de la visa a Andrés Manuel Jr., cuestiones todas para intimidar al gobierno de Sheinbaum, quien recurrió a la defensa de la soberanía nacional para frenar la ofensiva contra estos y otros morenistas.
Otro elemento a considerar fue la osadía de Rubén Rocha Moya de querer regresar a la gubernatura de Sinaloa sin el permiso de la presidenta ni el apoyo del pueblo sinaloense, lo cual caldeó los ánimos al interior de la 4T y asimismo entre Claudia y AMLO.
En este contexto, el mensaje de unidad lanzado ayer fue muy contundente, pero la ausencia de estas tres figuras estrechamente ligadas a AMLO, sugieren un desacuerdo con la estrategia de Claudia de ya no encubrir a los señalados por EU, sino dejar que la FGR los investigue. Y también, es muy posible que Claudia no quiera a ninguno de los tres alrededor de ella, menos a Adán Augusto.
Lo cierto es que, hasta hoy, esta crisis interna no está resuelta. El morenismo entero ha arropado a la presidenta, tanto en el Congreso federal, como la totalidad de gobernadores de MORENA, partidos aliancistas, incluso la iniciativa privada, pero la impunidad campea alrededor de estos morenistas y políticos de otros partidos que no han sido llamados por la justicia.
Sin rompimientos ni divisiones, pero ya se pasó la hora de actuar con la energía que se predica contra los responsables de tan serios señalamientos. La sociedad sería la primera beneficiada y luego el propio gobierno de Sheinbaum y su partido; incluso los demás partidos también se despojarían de algunos impresentables, que buena falta les hace. La presidenta es quien tiene la última palabra, pues. Al tiempo.
COLMILLOS Y GARRAS
ES DE RECONOCERSE la vena de comediante que ha mostrado a últimas fechas el dirigente estatal del PAN, Mario Salazar Madera. Sus chistoretes siguen provocando risas en amplios segmentos del electorado. Ayer dijo, por ejemplo, que los candidatos panistas firmarán un documento, “bajo protesta de decir verdad”, para evitar la entrada de recursos del crimen organizado en el inminente proceso electoral. O sea, Mario no sabrá de política, pero se está consolidando en la comedia… LA HIJA DE Anabel Reza, quien sigue internada en el CERESO, acusada de presunta participación en aquella extracción de una recién nacida del Hospital Materno Infantil, convoca a quienes quieran acompañarla a ser escuchada por la presidenta Claudia Sheinbaum este jueves a las 4 de la tarde en la entrada principal de la Velaria, en el recinto ferial… ELLA, COMO EL resto de la familia de Anabel y otros grupos ciudadanos, exigen su liberación inmediata porque es inocente, según insisten; también aseguran que le presentarán pruebas a la presidenta en su visita a Durango.
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