Jesús M. Moreno Mejía
“Bien acierta quien
sospecha que mucho
yerra”
Francisco de Quevedo
Nadie imaginaba al inicio de este sexenio que fueran a designar a un político irresponsable, al frente de una secretaría estratégica para lograr el desarrollo formativo e intelectual de la niñez y la adolescencia mexicana, ya que nada ha hecho a la fecha para mejorar la calidad de la educación básica.
Nos referimos a Mario Martín Delgado Carrillo, titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), quien imprudentemente anunció el proyecto de recortar el Calendario Escolar vigente, supuestamente respaldado por 32 secretarios de educación de igual número de entidades federativas.
El rechazo unánime de padres de familia, directores de escuelas no oficiales, representantes de la iniciativa privada y reconocidos pedagogos del país, impidieron el intento de cercenar meses de clases y convertirlos en días de descanso, argumentando el inclemente calor que se sufre a nivel nacional y por la realización de la Copa Mundial de Futbol en México.
Consideró también el irresponsable titular de la SEP que las últimas semanas de clase son una pérdida de tiempo para profesores y alumnos, “además de que las escuelas no son guarderías ni lugares de seguridad de alumnos”, afirmó. Obvio es que esta idea caló hondo a los padres de familia, conscientes de que sus hijos no van a la escuela a que se los cuiden, sino a aprender de sus maestros.
Es por eso que la sociedad mexicana se reveló decididamente contra el proyecto de Mario Delgado, mediante manifestaciones de rechazo total por diferentes medios en todo el país.
Tuvo que salir a enmendarle la plana la presidenta Claudia Sheinbaum, pero en cierta forma defendiéndolo, pues aseguró que fue idea de los titulares de la secretaría de educación de los estados, no obstante que varios de ellos aclararon que nunca apoyaron la idea de recortar los últimos días de clases.
En reunión del lunes 11 del presente mes, el Consejo Nacional de Autoridades Educativas, desautorizó el pretendido recorte del calendario escolar, representando ello una rotunda derrota de Mario Delgado, quien con dicho proyecto quería ganar simpatía a su pretendida candidatura para gobernar Colima, con el apoyo de su partido (Morena).
Modificar los días y horas de clase en las escuelas, profundizaría aún más el rezago educativo que arrastra México, pues los niveles académicos se encuentran muy bajo de los índices mundiales en materia de aprendizaje, en algunos casos a consecuencia de la interrupción de clases durante la pandemia del Covid, pero también por otros factores.
Las evaluaciones en materia de educación de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), indican que la generalidad de los escolares tiene muy bajo índice en materias tales como Matemáticas, Español y Comprensión Lectora, e incluso existen jóvenes que llegan a la Preparatoria sin saber leer ni escribir correctamente.
Pero lo anterior no le interesa a Mario Delgado, sino tener elementos políticos suficientes para figurar como candidato a gobernador de Colima, su estado natal, propuesto por Morena su partido el año próximo.
Lo bueno fue que por un auténtico acuerdo del Consejo Nacional de Autoridades Educativas, se dio marcha atrás al proyecto de recortar las clases y con ello adelantar las vacaciones escolares por casi tres meses, lo constituye un absurdo, pues se daría un paso atrás al proceso educativo nacional y dejar en peores condiciones el rezago educativo en niños y jóvenes que se preparan para salir adelante en la vida.
En consecuencia, las clases en las escuelas concluirán hasta el 15 de junio y no el lunes próximo, para completar 185 días de clases en lugar de 200, pues durante el transcurso del ciclo escolar 2025 – 2026 hubo no pocas interrupciones, al considerar días inhábiles algunas fechas cívicas, así como días inhábiles en Semana Santa y en vísperas de la Navidad y el Año Nuevo.
Mario Delgado fue muy hábil político al frente del partido Morena, en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, pero como titular de la SEP ha demostrado ser una nulidad, pues nunca ha hecho alguna propuesta de mejorar el sistema educativo nacional, desconociendo incluso las bases pedagógicas y los programas educativos, para concretarse tan solo en ponderar el actual sistema educativo, denominado la Nueva Escuela Mexicana, que en realidad no entiende ni conoce en detalle.
¡Hasta la próxima!







