Manotazo sobre la mesa
Julián Parra Ibarra
El pleito que iniciaron casi desde el inicio de la administración el alcalde de Piedras Negras, Jacobo Rodríguez, y el gerente del Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento (Simas) Lorenzo Menera, alcanzó este jueves su punto más alto, cuando acompañado por elementos policiacos municipales y estatales, el contralor municipal acudió a las oficinas para desalojar al funcionario de la paramunicipal.
Decir que de esta manera terminan con el problema, se podría pecar de inocentes, porque la crisis ha escalado a tales niveles, que Menera Sierra ha lanzado acusaciones de que Rodríguez fue financiado por la delincuencia, y en momentos le retó a que se sometiera a un examen antidoping que aseguró, sería incapaz de superar de manera positiva.
Incluso en los días recientes reveló que, durante la campaña, le aportó 5 millones de pesos a Jacobo Rodríguez, y que el alcalde nigropetense le mandó ofrecer 2 millones de pesos para que renuncie a la gerencia de Simas. El propio primer edil lo ha reconocido que la llegada de Menera a la gerencia de Simas había sido un acuerdo pero que ‘no ha funcionado’.
Por la forma en que fue desalojado y por lo conflictivo que es, se ve muy complicado que Lorenzo Menera se vaya a quedar callado y con los brazos cruzados. Al momento que llegaron los policías a su despacho en Simas, éstos lo tuvieron que llevar casi a rastras hasta que lograron ponerlo de pie para que bajara las escaleras por sí mismo.
La crisis entre ambos funcionarios, me parece que había rebasado desde hace tiempo todo lo permitido, y por compromisos, por miedo o por lo que guste y quiera, Jacobo Rodríguez, siendo el presidente municipal y como tal presidente del Consejo de Simas, no había podido o no había querido deshacerse de su ex amigo.
De hecho, cuando contraloría le notificó que además de abrírsele una investigación se le suspendía temporalmente del cargo mientras se realizaba una auditoría administrativa por supuestos malos manejos, no solamente no firmó de recibido, sino que buscó un amparo de la justicia federal para no ser removido de su cargo, pero un Juez de Distrito le rechazó el amparo, por lo que éste quedó sin efecto, y aunque el funcionario de la paramunicipal permaneció pertrechado en sus oficinas durante 48 horas, la tarde de este jueves fue echado a la calle por las corporaciones policiacas.
Por alguna poderosa razón que solamente ellos dos saben, siendo Jacobo el presidente municipal, no había tenido el carácter para imponer su autoridad a un gerente de una paramunicipal ¿Qué además de lo que ya hecho público, le sabe Lorenzo a Jacobo que hasta ahora había permanecido casi inmóvil? ¿y ahora que ha actuado, espera que su antiguo amigo y su hoy peor enemigo se quede callado? ¿Qué tanto más irá a salir a la luz pública? ¿O terminará negociando la cancelación de la investigación y auditoría a cambio de que Menera desparezca de la escena pública?
En su columna Acontecer, el periodista Francisco de la Peña cuestionó en días recientes cuando Lorenzo Menera declaró que el alcalde le había mandado ofrecer 2 millones de pesos a cambio de dejar la gerencia del Simas el origen –de resultar cierto ese ofrecimiento- de esos recursos.
Pero además preguntaba con mucha razón después de sostener que el asunto apesta a corrupción por el nivel de acusaciones que se han lanzado entre ellos, que a qué instancia le correspondía investigar, y sancionar a quien corresponda porque difícilmente uno de los dos, o ambos, saldrían limpios de una investigación seria y a fondo.
¿A la Fiscalía Anticorrupción, al INE, al IEC, a la Unidad de Inteligencia Financiera, o a todas las anteriores? Cuestionó Paco de la Peña, lo cual es una verdad de a kilo, es tanto el estiércol que se han lanzado uno y otro que esto no puede quedar en nada.
Si se tratara de un pleito entre particulares allá ellos y sus broncas, pero el gran problema es que los protagonistas son ambos funcionarios de la administración pública municipal: nada más y nada menos que el alcalde, y el gerente de la paramunicipal más importante, que siempre ha sido considerada la caja chica de la administración.
Yo me atrevería a añadir, que se tendría que dar la intervención del Congreso, que los mande llamar y los someta al orden, y que incluso podría iniciarles a ambos, juicio político
La última instancia, sería la intervención del gobernador Manolo Jiménez. Un manotazo suyo sobre la mesa, es suficiente para aplacarlos. Y si no entienden, hay instrumentos legales para poner fin a la crisis en que estos dos personajes han metido a Piedras Negras.
X= @JulianParraIba







