lunes 20, abril, 2026

Lleva Toño Ochoa tres semanas sin presentarse en la oficina

Rubén Cárdenas

El alcalde José Antonio Ochoa Rodríguez cumple hoy tres semanas consecutivas sin asistir a su oficina, por lo que la ciudad capital tiene 21 días sin titular en funciones, un hecho inédito en la historia reciente. Y, al estar la gobernabilidad en pausa, inevitablemente los pendientes se acumulan día a día.

Aun cuando nada se ha informado de manera oficial, trascendió extraoficialmente que el munícipe se encuentra internado en un hospital en la Ciudad de México, aún convaleciente de una cirugía de cadera a la que se sometió a inicios de Semana Santa.

Mientras tanto, esta ausencia mantiene atada la toma de decisiones en las distintas áreas del Ayuntamiento, con una carga ya acumulada desde el reciente periodo vacacional, durante el que las actividades disminuyeron al mínimo, excepto las operativas, como seguridad pública, protección civil y servicios públicos.

La mayoría de las direcciones municipales requiere de alguna firma del alcalde, un visto bueno, operatividad política, consultas para seguimiento de tareas, entre otras cosas, pero todo está trabado y no hay certeza de cuándo Ochoa Rodríguez se reincorpore a su cargo.

Si bien es cierto que la salud física o emocional de un funcionario puede considerarse de exclusiva incumbencia personal y familiar, deja de serlo cuando eso interfiere con sus tareas. O sea, lo que le pase al alcalde reviste singular importancia para la ciudadanía.

En este sentido, la salud del presidente municipal ha sido un enigma desde su primer periodo de gobierno, hace tres años, cuando regularmente viajaba a la Ciudad de México para atenderse males gástricos, según se dijo, aunque nunca se admitió que padeciese alguna enfermedad.

Hacia el segundo año de ese primer trienio, trascendió que no siempre cumplía con la agenda vespertina, que no llegaba a reuniones de trabajo o visitas a colonias y fraccionamientos e incluso eran constantes sus inasistencias a las reuniones de Cabildo.

Y, entre las diversas versiones y rumores, el entonces regidor morenista Jorge Silverio Álvarez solicitó, en una reunión de Cabildo, un examen antidoping de los integrantes de ese cuerpo edilicio, comenzando por el alcalde, quien públicamente se comprometió a practicarse la prueba, pero nunca lo hizo.

Luego, previo al arranque de la campaña por la reelección, de acuerdo a testimonios de algunos duranguenses avecindados en Estados Unidos, habría sido visto en una clínica del estado de California, algo de lo que tampoco se informó oficialmente aquí.

En todo este entorno de versiones y hechos, es más que legítima la pregunta: ¿Cuál es el estado físico y emocional del alcalde José Antonio Ochoa? La ciudadanía está en su derecho de exigir información clara y precisa lo antes posible. Al tiempo.

COLMILLOS Y GARRAS

MAL Y DE MALAS en el Movimiento de Regeneración Nacional. Ayer no se pudo instalar el Consejo Municipal por falta de quorum. Se pretendía entregar nombramientos a presidentes y secretarios de las secciones partidistas, pero no hubo la suficiente asistencia para dar legalidad a la asamblea… DEBIERON HACER PRESENCIA en el encuentro unos 800 miembros de MORENA y faltaron alrededor de 150. Al final, la reunión se convirtió en simple “asamblea informativa de unidad”… O HUBO desinterés en recibir los nombramientos, o hay falta de liderazgo en el morenismo, cuando no falta mucho tiempo para preparar la elección del 2027. Si MORENA en Durango sigue mostrando estas deficiencias, le será difícil obtener la victoria, por más ventajas que crea tener.

CUENTA EN X: @rubencardenas10

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