sábado 28, febrero, 2026

PUEBLOS ORIGINARIOS: ÚNICOS SALVADORES DE LA NATURALEZA

Luis Alberto Vázquez Álvarez

“Mira Profundamente en la naturaleza y entonces comprenderás todo mejor” A. Einstein

Durante casi tres siglos, “el progreso” abusó de la naturaleza utilizando combustibles fósiles que han dañado seriamente la atmósfera, el mar y desertificado masivamente los continentes. En un acto desesperado varios gobiernos decidieron buscar medidas para evitar el cambio climático y la contaminación ambiental que está destruyendo la naturaleza completa.

Parecía que últimamente, diversas políticas ambientalistas mundiales podrían salvar la capa de ozono, ese escudo natural de la estratósfera que filtra gran parte de la radiación ultravioleta del Sol y que gracias a esta absorción se protege la salud humana (previniendo cáncer de piel, cataratas y daños al sistema inmunológico); evita alteraciones en ecosistemas que matan especies animales y gran parte del reino vegetal. Además, se prohibió el uso de materiales que degradan mares y tierras como plásticos, pinturas y otros compuestos con minerales dañinos.

Todo parecía ir por buen camino para salvar la vida sobre la tierra que la naturaleza ha engendrado por más de tres mil quinientos millones de años; pero…

-Llegó un dictador apergaminado cubierto con maquillaje naranja, amo y señor de la nación más poderosa del mundo, enemigo del ambientalismo. Aseveró con crueldad inhumana: “Hemos terminado la guerra contra el carbón limpio y hermoso”; “Es energía más fiable” y decretó priorizar su uso sobre otras fuentes de energía, instruyendo contratos a largo plazo con productores de electricidad generada por hulla e inversiones gubernamentales de millones de dólares destinadas a esas plantas, dejando de lado las energías verdes: total, si él está ya muriéndose… que toda la humanidad le acompañe en ese trance.

Los pueblos originarios de todo el planeta, viviendo en contacto directo con la naturaleza, comprendieron su valor y la cuidaban y protegían, ejemplos de ello hay infinidad: ¿cómo olvidar la devastación de los grandes pastizales norteamericanos por la matanza indiscriminada de bisontes que eran quienes araban la tierra, la fertilizaban y finalmente la cultivaban con las semillas que llevaban en sus pezuñas? Ahora son desiertos inmensos, una caza indiscriminada de los blancos europeos acabó con manadas enteras; los nativos, propietarios originales solamente cazaban aquellos indispensables para su sobrevivencia.

En México, nuestra patria, tenemos ejemplos insuperables de conservación de las riquezas naturales: en los “Santuarios de las Mariposas Monarcas en Michoacán y EdoMex, los Purépechas los cuidan con esmero y atención impidiendo que sean saqueados o destrozados, gracias a ellos cada año millones de preciosos lepidópteros realizan un viaje de más de cuatro mil kilómetros para visitarnos y otros tantos para regresar a su lugar de reproducción.

En Chiapas, los Chujes cuidan las 59 multicolores Lagunas de Montebello y su fabuloso ecosistema que comprende fauna y flora silvestres, prohibiendo que ellas sean surcadas por embarcaciones que utilicen carburantes, solamente pueden navegar sus aguas embarcaciones biodegradables.

Y que decir de la recuperación del mítico Lago de Texcoco, que los malvados y avariciosos PRIANista intentaron destruir para hacer negocios sucios sobre él. Hoy ha recuperado un 78% de su capacidad hídrica y ha vuelto a ser hábitat de millones de aves y plantas. Aquel que los pueblos originarios convirtieron en maravilla admirada por los conquistadores, ahora nuevamente se presenta con agua clara y de muy buena calidad; esta viene exclusiva y directamente de sus cinco ríos que se han reencauzado. El amor mexica ha retornado a su Cem-Anáhuac y hoy nosotros podemos sentirnos orgullosos de preservar ese tesoro del que la naturaleza nos dotó para contemplarlo como reflejo de lo divino, una obra que invita al respeto y la admiración.

Una prueba de preservación cultural es la iglesia de Santa María Tonantzintla, en Puebla; Santuario fundamental del barroco mexicano que es custodiada por los Nahuas quienes la protegen de saqueos, preservando esa grandeza de arquitectura mestiza, religión europea y trabajo artístico náhuatl.

Creo sería magnífica idea regresar los ríos de nuestra región a sus cauces originales, ello modificaría nuestro clima, duplicaría precipitaciones pluviales y tendríamos menos calor desértico. Como scout de toda la vida, creo con Baden-Powell: “El Scout ve en la naturaleza la obra de Dios; protege a los animales y a las plantas.” Además: “Dejar este mundo mejor de como lo encontramos”

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