ALBERTO BOARDMAN
Una radio de piedra
“Aquel año hizo tanto calor que se derritieron las perchas en los armarios y las aceras se llenaron de banderas y uniformes polvorientos… Fue un mes de julio tan insoportable que, para entretener a las moscas, alguien organizó una guerra.” J. Herrera.
Tal como lo describe en la frase anterior el genial escritor español Juan Herrera, si le apetece leer algo de buen realismo mágico en todo su esplendor, “La radio de piedra”, editorial Alianza de Novelas (2017), no lo dejará indiferente.
Imagine una radio de galena construida con materiales comunes: Piedras, alambres y una bocina. La intención, volverse el punto de conexión con el mundo exterior para los habitantes de un polvoroso pueblo castellano. Durante el período de la Guerra Civil Española, cada noche, los personajes más variopintos se reunían alrededor de la rudimentaria “hoguera radial”, para escuchar las noticias que brotaban a través de las ondas invisibles del mágico trasto del que todo el pueblo estaba pendiente. Algunas veces, la señal no llegaba, y entonces, no había forma de decepcionar a nadie, pues las historias se inventaban solas.
Juan Herrera Salazar nació en Toledo, España, en la década de los cincuentas. Estudió ingeniería aeronáutica, pero ejerció poco el oficio, dedicándose al arte, el dibujo, el flamenco, la guitarra, la producción televisiva y radiofónica, el teatro y hasta el circo. Considerado una leyenda de la radio y televisión en España, resulta fácil imaginar entonces, la habilidad de Herrera para contar historias, y, sobre todo, cómo contarlas. Una galería de personajes memorables, desde un poeta cojo a un alcalde honrado, mendigos trashumantes, un ciego memorioso o un cura belicoso, evocan un mosaico de recuerdos compartidos y anécdotas, que entretejidos unos con otras dan forma a un microcosmos mágico donde todo es posible: Un faquir que estuvo a punto de morir enterrado en medio de una plaza de toros o un empleado de telégrafos que inventó un farol que se encendía con la fe. Todo se decía posible en esa “radio que ensanchaba la vida y la llenaba de horizontes que salir a descubrir… Que era la onza de chocolate del áspero bocadillo de los pobres”. Juan Herrera.
Somos lo que hemos leído y esta es, palabra de lector.







