Redacción|LaOtraPlana.com.mx
Ciudad de México.– La diputada federal Verónica Martínez García presentó en tribuna dos iniciativas para combatir la violencia obstétrica y garantizar que las mujeres reciban atención médica digna, respetuosa y libre de abusos durante el embarazo, parto y puerperio.
La primera iniciativa propone reconocer expresamente la violencia obstétrica como una modalidad de violencia contra las mujeres en la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, mientras que la segunda plantea reformar la Ley General de Salud para permitir que, siempre que las condiciones médicas lo permitan, las mujeres puedan estar acompañadas por una persona de su confianza durante el trabajo de parto, cesárea y puerperio.
En su exposición señala que, de acuerdo con la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH 2021), 31.4% de las mujeres que tuvieron un parto o cesárea reportaron haber sufrido algún tipo de maltrato por parte del personal de salud.
El maltrato fue más frecuente en hospitales públicos (37.9%) que en privados (15.1%), y entre las conductas denunciadas destacan gritos, regaños, presiones para aceptar procedimientos sin consentimiento y demoras injustificadas en la atención.
En 2024 se registraron más de 1.6 millones de nacimientos en México, lo que dimensiona la importancia de garantizar atención médica respetuosa y segura para millones de mujeres.
La legisladora subrayó que el objetivo no es criminalizar al personal médico, sino generar condiciones estructurales que prevengan abusos y fortalezcan el sistema de salud, incluyendo capacitación con perspectiva de derechos humanos, género e interculturalidad.
Asimismo, destacó que la posibilidad de contar con una persona de confianza durante el parto brinda apoyo emocional, mayor transparencia en la toma de decisiones y contribuye a evitar prácticas indebidas.
Las propuestas se alinean con compromisos internacionales suscritos por México, como la Convención de Belém do Pará y la CEDAW, así como con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, particularmente los relativos a Salud y Bienestar e Igualdad de Género.
“La violencia contra las mujeres no se puede seguir normalizando. Proteger su dignidad en uno de los momentos más importantes de su vida es una obligación del Estado”, expresó la diputada.








