sábado 13, abril, 2024

Polémica nacional: Consentir o no el regreso al horario natural

“La mayor parte de nuestros errores viene de lo que imaginamos.” George Clemenceau

Jesús M. Moreno Mejía

Sólo faltaba el decreto del Ejecutivo Federal para anular el Horario de Verano en México, pues hasta el momento de redactar esta colaboración el Senado de la República, tras maratónica jornada, acordaron derogar la Ley de los Husos Horarios en los Estados Unidos Mexicanos, vigente desde 1996 en nuestro país.

Previo el retraso de una hora a nuestros relojes en la madrugada del 30 de octubre pasado, estamos ahora en el horario natural que se ha llevaba en todo México hace 27 años atrás, mismo que algunos compañeros articulistas denominan de manera errónea el “horario de Dios”, pues éste es el que cientos de comunidades indígenas consideran es el que rige el tiempo entre el día y la noche, (madrugada, mañana, tarde y noche), sin tomar en cuenta las horas de los relojes, mecánicos o electrónicos.

Todavía hoy en día se sigue debatiendo si está bien volver al horario natural, sin cambios en el verano, tomando en cuenta los intereses de cada quien en lo personal, de cada empresa o institución, pues hay quienes opinan que deberíamos seguir rigiéndonos conforme a los acuerdos internacionales en materia comercial, por vivir en un mundo globalizado, o sea con aquellos cambios de horarios de acuerdo a los husos horarios del globo terráqueo, pues en cada lugar sale y se pone el sol a diferentes horas en relación con otros lugares.

Sin embargo, una mayoría de compatriotas  insiste en que los cambios de horario traen consigo irritabilidad, somnolencia, malestares diversos en su salud e incluso una menor productividad económica.

El Gobierno Federal, desde 1996, estuvo insistiendo que habría ahorro de energía eléctrica mediante el cambio de horario, al aprovecharse la luz solar, lo que siempre fue negado por muchos ciudadanos, pues dicho ahorro no se veía reflejado en las facturas bimestrales de consumo eléctrico.

Hace unas semanas el presidente, Andrés Manuel López Obrador, reconoció que el ahorro era mínimo en la generación de energía eléctrica, añadiendo que “si el pueblo demandaba que ya no hubiera cambio de horario, por resultarle perjudicial para su salud”, solicitaría al Congreso de la Unión anular el decreto que establecía el cambio de horario.

En el vecino país del norte se rigen por cuatro diferentes horarios en su masa continental (H. del Este, H. Central, H. de la Montaña y H. del Pacífico) mismos que afectan comercialmente a las diferentes sectores de México (Zona Noroeste, Baja California Norte; Zona Pacífico, que comprende los estados de Baja California Sur, Sonora, Chihuahua, Sinaloa y Nayarit; Zona Centro, comprendiendo el resto de los estados del país, y la Zona Sureste, que sólo incluye a Quintana Roo).

Ahora, sin embargo, al dictaminarse derogar el cambio de horario en el Congreso de la Unión, se contempla una excepción para los municipios que tienen frontera con el vecino país del norte, dentro de una franja de aproximadamente 20 kilómetros, a fin de afectar el intercambio comercial de México con Estados Unidos de América, en dicha zona.

 Se haya emitido o no el decreto, el Horario de Verano sólo estuvo vigente hasta la noche del sábado 29 de octubre, pues debieron retrasarse los relojes una hora, a fin de amanecer el domingo 30 del propio mes con el horario regular, anteriormente denominado Horario de Invierno, a partir de esa fecha.

Desde el particular punto de vista del autor de esta colaboración, nos deberíamos regir por nuestro Reloj Biológico, para ir a dormir al sentir sueño y levantarnos cuando despertemos de manera normal, pero eso queda sólo a quienes ya tenemos nuestros años y no tenemos el compromiso de irnos al trabajo contratado con una empresa, institución financiera o de otra índole, por no tener ahora la costumbre de desvelarnos frente a una pantalla de TV o un aparato electrónico hasta altas horas de la noche o la madrugada.

Sin embargo, reconozco, no es el caso de la enorme mayoría de los compatriotas, pues cada quien tiene sus gustos y necesidades. Es por ello, que cada quien debe adaptarse a sus tiempos y circunstancias, ya sea con los cambios de horarios que hayan sido decretado por las autoridades federales.

¡Hasta la próxima!

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