MELITÓN GARCÍA DE LA ROSA
Makito, ¡qué vergüenza!
El desplante de CARLOS PEÑA ORTIZ al contingente de madres buscadoras en el desfile del 20 de Noviembre en Reynosa lo pinta de cuerpo entero y confirma que el término humanismo’ que los de la 4T presumen en sus gobiernos es un mero eslogan publicitario.
Así es mis queridos boes, el episodio en el que se ve al hijo de la senadora MAKI ORTIZ pararse del presidium del desfile, cuando el contingente de madres buscadoras irrumpió en el desfile fue nota nacional, otra vez, evidenciando la falta de empatía y hasta de oficio político del alcalde al que el municipio más poblado de Tamaulipas tiene que padecer desde hace 4 años.
¿A qué le teme el Makito con las madres buscadoras?, supongo que no les tiene miedo, lo que en realidad demuestra es su desprecio, su valemadrismo ante el dolor de las mujeres que llevan años en la búsqueda de sus hijos, desaparecidos por la delincuencia organizada.
No, no intentaban acercarse a CARLOS PEÑA para agredirlo, para gritarle y exigirle que les devolviera a sus hijos.
No creo que ninguna de ellas no sepa que el Alcalde no es la instancia directa para resolverles su enorme problema.
Tampoco creo que no sepan que Makito no es capaz de resolver los problemas de baches, de calles colapsadas, de los motones de basura, de las arterias a oscuras, para los que si tiene millones y millones de pesos, si para lo que tiene y se le paga no resuelve, pues para lo que no, ni modo de exigirle.
Las mamás lo que buscaban era visibilidad, atención, empatía, solidaridad, apoyo a la labor de búsqueda y por eso la huida del alcalde llegó hasta los medios nacionales, que insisto, lo mostraron como es: un tipo frívolo, sin ‘corazón’ y soberbio.
Trae pues el sello de la 4T, donde desde CLAUDIA SHEIMBAUM, pasando por el gobernador de Tamaulipas AMÉRICO VILLARREAL, y la mayoría de los alcaldes, suponen que el cobijo de la marca Morena los convierte en semidioses inalcanzables, superiores a los que votaron por ellos.
No le alcanza a Makito, obnubilado por el poder, que el ejercicio de este desgasta, y más, cuando como en su caso, no se ha ejercido con éxito.
Porque una vez que se vaya, en menos de dos años, en Reynosa, como en todo Tamaulipas se hablará de sus escándalos, como el de este jueves.
Se recordarán los rumores de noviazgos prohibidos, de boda arreglada, de enriquecimiento sospechoso, de falsificación de documentos, de múltiples, personalidades, de los meses que tuvo que huir, de gobernar desde Texas.
No, no va a pasar a la historia por la gran obra de infraestructura en Reynosa, o la aplicación de un programa exitoso que se replicó más allá de las fronteras municipales.
Lo que desde hoy queda claro, es que dejará a la ciudad peor que como se la dejó su mamá que también gobernó dos periodos seguidos.
Si, las madres buscadoras se equivocaron, creyeron que en el muchacho iban a encontrar eco al grito desesperado para que la autoridad competente cumpla con la obligación de encontrar a sus hijos.
Eso si, en poco menos de dos años, el que las va a encontrar seguramente será CARLOS PEÑA quien hoy las despreció, porque podría asegurarles que con la desvergüenza que se carga, buscará ser candidato a algo, lo que sea para seguir viviendo y acumulando riqueza a costillas del erario.
Y si no es para ÉL seguro acompañará a su mamá a pedir el voto para ella, porque quiere ser gobernadora y cree que se merece el apoyo de todo Tamaulipas.
Tal vez entonces las madres buscadoras, el pueblo de Reynosa que los ha sufrido como alcaldes y quienes vimos el vergonzoso desplante tengan y tengamos la oportunidad de regresarles el desprecio…







