MELITON GARCÍA DE LA ROSA
Las lágrimas del general… ¿y su culpa?
Lamentable la muerte de 25 elementos militares durante el desastroso operativo para matar a NEMESIO OSEGUERA “El Mencho”, pero creo que debemos dejar de romantizar las lágrimas del Secretario de la Defensa Nacional multipromovidas por la prensa a modo, para reconocer errores, culpas y enmendar el rumbo.
Así es mis queridos boes, si se sintió feíto oír y ver a RICARDO TREVILLA con la voz entrecortada, lamentosa y los ojos llorosos cuando daba la noticia de la muerte de 25 de sus elementos en el que al mismo tiempo llamaba “Exitoso operativo”.
De entrada, insisto, no puede considerarse exitoso un operativo en el que murieron más de 70 personas, entre ellos El Mencho, que era el objetivo a detener y supuestamente llevar ante la justicia.
Hoy, TREVILLA y su conciencia tendrían que estar analizando, revisando, reconociendo que nuestros militares tal vez no están capacitados como para enfrentar situaciones como la del domingo.
Y es ahí donde apelo a la conciencia de TREVILLA, porque con más de 50 años en las fuerzas armadas, los últimas décadas en cargos de mando, en la cúpula pues, tan solo en el sexenio de ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR, el de los abrazos, no balazos, fue el Jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas.
Hoy que casi llora por los 25 militares muertos en el operativo para matar a El Mencho, TREVILLA podría retroceder un poco en el tiempo y recordar a qué se dedicó en mayor medida la milicia los 6 años de AMLO.
Edificar bancos del Bienestar, mal hacer carreteras, construir trenes que se descarrilan y que destruyen la selva y hasta distribuir medicamentos.
Esas y otras tareas que nada tienen que ver con la naturaleza de las Fuerzas Armadas, dejaron millones y millones de pesos destruyen ganancias a los altos mandos, a los socios amigos de los hijos de AMLO y otros personajes impresentables de la 4T.
Y claro, si la reflexión de TREVILLA fuera en serio, tal vez el conato de llanto de ayer lunes, lo veríamos inconsolable y en un mar de llanto reconocer que mientras los de tropa la hacían albañiles y los mandos de poderosos constructores, acá afuera el crimen organizado desapareció a 54 mil mexicanos.
En ese mismo sexenio, mientras las obras avanzaban en total opacidad, decenas de veces vimos escenas en las que pequeñas y medianas comunidades enteras fueron desplazadas por el crimen organizado ante la indiferencia de los militares.
Lloraría a cántaros si se lograra ponerse en los zapatos no solo de las madres e hijos de los desaparecidos, sino en los de las familias de decenas de jóvenes ‘confundidos’ con malandros y muertos a manos de los soldados en los últimos 7 años.
No, no es falta de empatía con los 25 militares héroes muertos el domingo, es este un reclamo por la falta de empatía que los mandos militares como TREVILLA y el resto han tenido desde que llegó la 4T y decretó el abrazos no balazos y dejó que cárteles como el de El Mencho se empoderaran tanto que ‘gobiernan’ comunidades, municipios y estados enteros en este país, donde hoy la narrativa oficial nos trata de imponer que la víctima es el ‘glorioso Ejército Mexicano’ y no los más de 200 mil ejecutados por la estrategia que a ellos los volvió millonarios construyendo y a los malos los convirtió en trasnacionales.







