MELITÓN GARCÍA DE LA ROSA
La prioridad de CSP; conciertos antes que la violencia
Un fin de semana: 11 ejecutados en un campo de futbol en Salamanca Guanajuato, una pareja de traductores de señas asesinados en Michoacán, 3 bomberos muertos en Matamoros cuando combatían un incendio y el furor de miles de jóvenes por conseguir boletos para ver a BTS en mayo cuando venga a México, una presidenta de la República, CLAUDIA SHEINBAUM, que sin vergüenza, con total cinismo, falta de empatía y del humanismo que asegura rige a su gobierno confiesa sin decirlo su frívola prioridad: más conciertos de la banda coreana.
Así es mis queridos boes, de ese tamaño, de ese talante, de ese nivel es el gobierno de la 4T, bajo la dirección de SHEINBAUM que arrancó con la mañanera de este lunes con una sonrisa que parecía en tono de sorna, de desprecio ante los muertos de Salamanca, de Michoacán o de Matamoros, al poner como tema central de la conferencia de prensa la alta demanda de boletos de los chavos coreanos para los 3 conciertos en México.
Basta ver el video de la mañanera, la mujer más poderosa del país, la que se supone lo gobierna, lo dirige, se ríe burlona, cínica y desparpajada tras revelar que movió los recursos diplomáticos del gobierno federal en busca de que los de BTS tengan más conciertos en México.
“Le escribí una carta al primer ministro de Corea, pidiéndole que venga más veces (BTS). Todavía no recibo una respuesta, pero esperemos que sea positiva o que permita pantallas. En fin, que busquemos la manera que las y los jóvenes puedan tener acceso a este grupo que es tan popular en todo el mundo. Ya les contaré cuál es la respuesta del primer ministro de Corea, pero es por las y los jóvenes de México”, dijo la presidenta.
Para entonces ya había gastado más de 5 minutos explicando la popularidad de los coreanos, la cantidad de boletos que se habían puesto a la venta, la cantidad de solicitudes de tickets, la reventa, lo que había hablado con su gabinete sobre el tema y de los muertos de Salamanca, Michoacán y Matamoros nada, nada, nada.
Tampoco dijo nada del resto de los 160 asesinatos violentos que registró el país el fin de semana, su prioridad ya la había marcado: más conciertos, total ejecutados en México tenemos por miles cada año…
De hecho cuando fue cuestionada sobre lo de Salamanca su respuesta no rebasó los 30 segundos, porque los muertos le importan menos que conseguir conciertos de BTS.
“El gabinete de seguridad federal trabaja con las autoridades de Guanajuato para dar con los responsables. (El caso) Lo lleva en este momento la Fiscalía de Guanajuato. Hizo un comunicado la gobernadora (LIBIA GARCÍA García), y la Fiscalía de Guanajuato. El gobierno de México, a través del Gabinete de seguridad, está en coordinación con ellos para poder dar con los responsables”, y no más.
Es eso, una presidenta que mientras el país enfrenta asesinatos por docenas todos los días, desapariciones forzadas, secuestros, extorsiones, cobro de piso, violencia pues que no da tregua, a ella no le importa que se le vea, no le importa enviar una imagen de que le preocupa más que su gobierno logre gestionar más conciertos de BTS que acabar con la extrema violencia que inunda de sangre a México.
Lo que proyecta es la imagen de una presidenta a la que le importa un comino, o por lo menos que le importan más los conciertos de una banda coreana, que el luto, el dolor, el miedo de millones de familias que sufren no solo en Guanajuato o Michoacán, sino a lo largo y ancho del país que finge gobernar, ese país del que CLAUDIA no entiende que no le urgen más conciertos sino menos masacres, menos balas… más Estado.
Lo malo es que el ejemplo cunde y por eso vemos alcaldes como el de Matamoros BETO GRANADOS, preocupado y ocupado en el concierto masivo del Grupo Pesado para celebrar el aniversario del pueblo, en medio del dolor colectivo por la muerte de 3 bomberos enviados sin equipo y capacitación suficiente a combatir un incendio.
Por eso luego las tonterías del alcalde de Madero, ERASMO GONZÁLEZ organizando festivales de extraterrestres mientras la ciudad se hunde en aguas negras y el olor a popó va marcando a su administración como sello distintivo.
Por eso actitudes como la de la alcaldesa de Tampico MÓNICA VILLARREAL que solo se apronta a eventos donde podrá tomarse selfies, posar para los medios, al cabo que ya vendrán otros alcaldes que le devuelvan el brillo que su incapacidad le opacó al puerto.
Por actitudes como las de SHEINBAUM hay en este país alcaldes como BETO GRANADOS, MÓNICA VILLARREAL y ERASMO ROBLEDO por montones, total desde más arriba reciben línea y claro hay peores… en Victoria LALO GATTAS ha demostrado que nadie lo supera.







