Jesús Vázquez Trujillo
El Chamizal, La tierra que México supo defender

En enero de 1864, granjeros estadounidenses cambiaron el curso del Río Bravo con el objetivo de obtener agua para sus sembradíos.
Desafortunadamente, este cambio de curso en las aguas del río provocó que 63 hectáreas de tierra que formaban parte de Ciudad Juárez, quedaran accidentalmente incorporadas a El Paso.
Inmediatamente, el presidente Benito Juárez instruyó al Lic. Sebastián Lerdo de Tejada quien era ministro de Relaciones Exteriores, así como al embajador Matías Romero para que iniciaran el proceso de reclamación al gobierno estadounidense para la devolución de El Chamizal.
Desafortunadamente, como ambos países estaban enfrascados en guerras intestinas no se pudieron atender las reclamaciones del gobierno mexicano.
En 1888, el presidente Porfirio Díaz retomó el litigio de El Chamizal, llevándolo hasta la Corte Internacional de la Haya, la que en 1908 falló a favor de México.
Sin embargo, el gobierno estadounidense se negó a acatar el fallo de la justicia internacional.
No fue sino hasta 1962, durante una visita que realizó el presidente John F. Kennedy a nuestro país, que el presidente Adolfo López Mateos le replanteó la devolución de aquellas 63 hectáreas.
El presidente Kennedy estaba dispuesto a negociar un buen precio por su devolución, así que le preguntó al canciller mexicano Manuel Tello que cuánto costaba El Chamizal.
En cuanto el canciller Tello se lo comunicó al presidente López Mateos, sumamente molesto éste le contestó.
¡Dígale al presidente Kennedy que soy el presidente de México, no un agente de bienes raíces!
Finalmente, el 29 de agosto de 1963 se firmó el tratado de El Chamizal, el cual devolvía a México ese territorio.
El 25 de septiembre de 1967, el presidente Lyndon B. Johnson le hizo una entrega simbólica del territorio al presidente Gustavo Díaz Ordaz. Y en octubre siguiente, El Chamizal fue oficialmente reintegrado a la jurisdicción de Ciudad Juárez, cuyo gobierno lo convirtió en un Parque Nacional.







