Podría sufrir Ochoa daños electorales irreversibles a corto plazo
Rubén Cárdenas
El futuro inmediato del alcalde José Antonio Ochoa Rodríguez sufre ya daños irreversibles, específicamente a causa de la irritación social que generó la medida de aumentar sin freno el impuesto predial y todas las contribuciones de forma casi absurda, por no decir impagable.
Solamente durante los primeros días del 2026, el alcalde Ochoa registró más de 15 mil señalamientos negativos en redes sociales, una cifra que podría convertirse en votos contra una eventual candidatura suya, que podría ser a una diputación federal el año entrante y la gubernatura en el 2028.
Un análisis sobre este creciente conflicto social revela que no se trata de un enojo circunstancial o aislado, sino se ha ido transformando en una ola que amenaza con desbordarse y, por tanto, en una presión constante para el gobierno del municipio, desde donde no han visto intenciones de dar marcha atrás en esos cobros.
Facebook mostró valores estimados de 65 a 80 por ciento de negatividad contra el alcalde de Durango al término e inicios de la primera y segunda semana del mes en curso, en tanto que Instagram y X mantuvieron cifras un poco más altas.
En el balance, realizado por IA, resalta que la movilización digital para conseguir firmas ciudadanas opuestas al pago del predial, pese a que no constituyen un mecanismo legal vinculante ante las autoridades judiciales, sí obliga a las autoridades municipales a fijar un posicionamiento por tan justo reclamo.
Y es que la petición a través de change.org recopiló alrededor de 11 mil 500 firmas en unos cuantos días, cifra que, de acuerdo a la población de la ciudad de Durango, unos 700 mil habitantes, es más que representativa como para no ser desestimada por la autoridad municipal.
Es de destacarse que las críticas en la web señalan una total falta de transparencia para determinar los altos cobros de impuestos por parte del Ayuntamiento. La percepción generalizada es que la Ley Municipal de Ingresos se aprobó en el sigilo, sin tomar en cuenta a la sociedad, lo cual generó sorpresa y molestia.
Fue en octubre anterior cuando el Congreso del Estado aprobó la iniciativa de Ley de Ingresos municipal una vez que el Cabildo le dio el visto bueno; es decir, durante dos meses permaneció en resguardo el contenido de esta disposición fiscal.
No fue hasta el comienzo del presente 2026 cuando se conocieron las nuevas disposiciones y entonces estalló la ira colectiva, al acudir los primeros ciudadanos cumplidos a pagar sus contribuciones. Con muy desagradable sorpresa se encontraron, sin duda.
Uno de los serios cuestionamientos en redes sociales, es que el pago de impuestos no se ve reflejado en mejoras visibles de servicios públicos, mientras que aumenta el costo en los hogares por todos los pagos y servicios que obligadamente debe prestar el gobierno municipal y no lo hace.
A pesar de la fallida excusa de que el aumento está basado en la actualización del valor catastral y criterios de equidad, claramente se percibe que las alzas son demasiado inconsistentes para la realidad económica a nivel local, no proporcionales al uso o mejoras de los inmuebles.
En fin, el estudio concluye que el enojo social cruza sectores poblacionales y se traduce en movilizaciones digitales concretas. Las plataformas están funcionando como espacios de organización, denuncia y presión, no sólo de queja e inconformidad espontánea.
Estamos ante un fenómeno digital que refleja oposición social significativa y persistente al cambio tan brusco y sin aviso en la política fiscal, con innegable impacto en debates ciudadanos y acciones colectivas en los próximos días y semanas.
¿Cuáles son los riesgos para el alcalde y el Cabildo en este escenario? Y es que el enojo se personalizó, ya no es aislado ni de unos cuantos; es general. El Cabildo es visto como un bloque corresponsable e insensible, que no está a favor del pueblo, sino de espaldas a este.
En tal contexto, el costo político puede ser alto, sobre todo en el rumbo 2027-2028, porque la narrativa dominante es totalmente adversa, al menos hasta este momento, cuando algunos sectores todavía esperan que haya un cambio en los cobros, o más bien un arrepentimiento.
Hasta hoy, existe un riesgo de efecto acumulativo, por lo que, si el gobierno municipal no corrige y se mantiene omiso ante el clamor ciudadano, se convierte en un símbolo de nula empatía e incumplimiento de promesas. Muy chulo Durango tal vez ¿pero sus habitantes sin un peso en la bolsa? Incomprensible. Al tiempo.
COLMILLOS Y GARRAS
EL GOBERNADOR ESTEBAN Villegas se adelantó ayer a la investigación oficial sobre el caso del cantante Óscar Alvarado, cuyo estado de salud es crítico, al casi exonerar de responsabilidad a los señalados como presuntos agresores… SEGÚN DIJO, EL subsecretario de Seguridad Pública identificado como supuesto responsable en los hechos, Jesús Evodio N., no disparó al cantante, porque quedó inconsciente en el momento de la riña y que, además, andaba sin seguridad personal porque gozaba de un periodo vacacional. Testigos del incidente, clientes del salón Monterrey, en el bulevar Guadiana, afirman tener otros datos… TOTAL, QUE EL alto funcionario estatal fue separado del cargo, pero no tendrá responsabilidad en cuanto a la agresión del cantante que lucha por su vida en el Hospital 450. Al informar sobre este hecho, que sólo refleja la inseguridad que vivimos en Durango, el mandatario estatal marcó la directriz a la Fiscalía estatal para darle respuesta al caso, según todo indica.
CUENTA EN X: @rubencardenas10







