Adverso entorno en el 2026 ¿Estamos ante un sexenio acabado?
Rubén Cárdenas
Comienza el 2026 y el entorno económico, político y social en Durango para nada es halagüeño. La entrada del nuevo año coincide con el avance de la segunda mitad del sexenio de Esteban Villegas; atrás han quedado consignas que, si bien es cierto, en un principio albergaron cierta esperanza de prosperidad, hoy son parte del anecdotario de un ejercicio gubernamental sin visión, ni rumbo, para solucionar los problemas más urgentes del estado. El 2023 no fue “el año de Durango”, el estado tampoco “renació” después y menos apareció “el gigante” en el 2025.
Durante las últimas dos semanas de diciembre anterior, fuimos testigos de un panorama desolador: Despidos de burócratas estatales y municipales, marchas de docentes en demanda de sus salarios y bonificaciones de fin de año, protestas airadas de trabajadores de la UJED, donde se violentó la ley laboral vigente porque se pagaron a destiempo salarios y aguinaldos, así como una falta de liquidez generalizada.
En el comienzo del presente 2026, la Confederación Patronal de la República Mexicana, delegación Durango, reclamó pagos millonarios pendientes para sus agremiados que fungen como proveedores del gobierno del estado, incluso un empresario miembro de la Cámara Nacional de Comercio, Reynaldo Dozal, públicamente protestó por la falta de pagos, además se quejó de una absoluta indiferencia de los funcionarios estatales, no les dan la cara.
Trascendió, de la misma manera, que en estos albores del año nuevo, los gobiernos municipales aún no han recibido el pago correspondiente a las participaciones federales del mes de diciembre anterior. O sea, este penoso entorno económico no es más que una réplica de lo acontecido en el quinto año del sexenio anterior, durante la administración de José Aispuro Torres, cuando propiamente su administración acabó, porque en el último año sexenal colapsó el erario estatal.
Por lo que hace al panorama político del estado, los distintos partidos políticos permanecen alejados del electorado, no representan sus intereses y sus debilidades aumentan a medida que se aproximan los procesos electorales. El PRIAN luce más débil con el paso de los días y su permanencia como fuerza aliancista está en duda; el Movimiento de Regeneración Nacional sólo reacciona y adopta una postura opositora cuando se lo exige su liderazgo nacional, es incapaz de asumir un rol responsable propio; Movimiento Ciudadano no se ha percatado aún que es la primera fuerza electoral en el municipio de Durango.
El Poder Judicial del estado enfrenta retos importantes en este 2026 luego de que se constituyó a través de un proceso electoral muy cuestionado. El desempeño de la mayoría de sus integrantes estará a prueba en una serie de casos que deben resolver en estas semanas y meses por venir.
Además, falta por ver el desenlace de la enorme “salpicada de limonada” que dejó la aprehensión de Edgar N., alias “el limones”, quien, según las evidencias públicas, mantuvo relación estrecha con políticos del PRI, PAN, MORENA, principalmente, junto con hoy funcionarios y exfuncionarios de los órdenes de gobierno federal, estatal y municipal, sobre todo en el municipio de Gómez Palacio, donde hay investigaciones abiertas por sus presuntos vínculos con la administración anterior y la actual.
Por supuesto que este inicio de año inquieta a la sociedad el registro de dos feminicidios en apenas cuatro días que lleva el 2026. Uno ocurrió antier en el municipio de Tamazula y el otro ayer en Ocampo.
La difusión de testimonios en redes sociales de quienes violentamente han sido despojados de sus vehículos en la supercarretera a Mazatlán, Sinaloa, y los operativos emergentes de la Guardia Nacional en la autopista a Gómez Palacio, simplemente avalan la inseguridad en que nos encontramos a lo largo y ancho de la entidad.
Estamos, pues, ante un difícil comienzo del 2026, urge un cambio de rumbo, porque lo peor sería que avancemos en el sendero hacia un sexenio perdido, aunque mejor… al tiempo.
COLMILLOS Y GARRAS
Hubo más balazos en Durango que en la captura de Maduro.
LA VIOLENTA IRRUPCIÓN de fuerzas militares norteamericanas en Venezuela tuvo una duración de alrededor de 20 minutos, en tanto que aquí la capacidad de fuego, de quienes poseen armas de alto calibre, mostrada durante el cierre de año, rebasó con facilidad los 35 minutos… HASTA OCIOSOS RESULTAN los llamados de las corporaciones de seguridad locales para evitar el lanzamiento de “vivas” durante el fin de año. Sencillamente no hay capacidad de respuesta para evitar estas nefastas tradiciones solapadas desde el oficialismo desde hace muchos años… AL MENOS, NO trascendió oficialmente el registro de víctimas fatales a consecuencia de “balas perdidas” durante la celebración del año nuevo. En fin, lo ocurrido simplemente servirá de referencia para comparar, en magnitud, lo que se registrará en el próximo fin del presente 2026.
CUENTA EN X: @rubencardenas10








