Miércoles de ceniza: un llamado a la solidaridad
“Dad, y se os dará”. Lucas 6:38
Simón Vargas Aguilar
Ayer miércoles de ceniza marcó el inicio de la cuaresma, que culmina en la Semana Santa. Este día, en el que los fieles recibimos la imposición de cenizas en la frente acompañada de las palabras: “Recuerda que eres polvo y al polvo volverás» o «Conviértete y cree en el Evangelio», no es solo un ritual simbólico, representa un llamado a la reflexión, al arrepentimiento y a la renovación espiritual.
La cuaresma, es el período en el que se nos invita a recentrar nuestra existencia en el verdadero mensaje de Jesús de Nazaret, ésta no puede ser egoísta; debe manifestarse en una solidaridad con el prójimo, especialmente con aquellos que sufren.
Pensemos, por ejemplo, en las madres buscadoras, mujeres valientes que recorren fosas clandestinas, oficinas gubernamentales y caminos llenos de polvo en busca de sus hijos e hijas desaparecidos. Estas madres enfrentan no solo el dolor lacerante de la ausencia, sino también indiferencia que las consume día a día, sin respuestas eficaces y precisas de las autoridades.
Muchas de ellas han padecido agresiones, discriminación por género, origen étnico o situación económica, y afectaciones en su salud física y mental, como depresión e insomnio. Su lucha no es solo personal; es un grito colectivo por justicia en un país donde la impunidad agrava el sufrimiento. No sólo en esta cuaresma sino de manera más cotidiana, debemos ser solidarios con ellas apoyar sus colectivos, exigir investigaciones efectivas y, sobre todo, no olvidar sus nombres ni sus historias.
Otro grupo que encarna el sufrimiento en México son los padres y madres de niños con cáncer, así como los pacientes adultos que batallan contra esta enfermedad sin el respaldo necesario del sistema de salud. La escasez de medicamentos oncológicos ha sido un tema recurrente, contrastan con los discursos oficiales que aseguran que el abasto está garantizado.
En hospitales públicos faltan no solo fármacos especializados sino incluso insumos, analgésicos básicos, antibióticos e infraestructura hospitalaria y de servicios. Esta crisis interrumpe tratamientos, provoca recaídas y agrava el dolor físico y emocional de familias enteras, tristemente padres que ven a sus hijos sufrir sin quimioterapia adecuada viven una agonía diaria, preguntándose si el próximo día traerá alivio o más desesperación.
Por otro lado, no podemos olvidar a quienes han perdido su empleo o luchan por llevar el pan a la mesa. Aunque la tasa de desempleo en México se mantiene baja, la informalidad afecta a millones y la pobreza multidimensional persiste. Muchos enfrentan la incertidumbre de no saber si podrán cubrir necesidades básicas, y es que en un contexto de desaceleración económica proyectada para 2026, con riesgos en salarios y calidad del empleo, ser solidarios implica apoyar programas de empleo, compartir recursos en comunidades y fomentar economías locales que generen oportunidades dignas.
A esto se suma el flagelo de los secuestros, robos, asaltos y extorsiones, que han aumentado drásticamente. Las extorsiones tuvieron incrementos alarmantes en entidades como Tlaxcala y Chiapas. Familias enteras viven bajo la sombra del miedo, de acuerdo con datos de Alto al Secuestro entre octubre de 2024 y septiembre de 2025 se registró un promedio de 5.6 secuestros por día.
Pero, sobre todo, no podemos olvidar que todos libramos batallas diarias de diferente índole, enfermedades, pérdidas, desafíos económicos o emocionales. Por ello, debemos mirar al prójimo con amor, respeto y comprensión, reconociendo que detrás de cada rostro hay una historia. El consejo del Papa León XIV resuena aquí con fuerza en su último mensaje: ayunemos de palabras hirientes; nos insta a renunciar a juicios apresurados, calumnias y palabras que laceren. En su lugar, cultivemos la amabilidad en familias, trabajos, redes sociales y comunidades, haciendo espacio para la voz del otro.
Que este inicio de cuaresma nos haga generar consciencia y nos transforme, no solo individualmente, sino como sociedad; pidamos a Dios fuerza para construir comunidad, con empatía y amor al prójimo.
Consultor en temas de Seguridad, Inteligencia, Educación, Religión, Justicia, y Política







