Redacción|LaOtraPlana.com.mx
Saltillo, Coahuila.- Gracias a los cuatro procesos sustantivos en los que se basa la labor de las y los Trabajadores Sociales, su intervención trasciende más allá de las unidades médicas de Primero, Segundo y Tercer Nivel del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Coahuila, por lo que en el marco del Día del Personal de Trabajo Social, pacientes y familiares les agradecieron y reconocieron por la atención recibida por este gremio en diferentes circunstancias de su vida.
La Trabajadora Social clínica en el Hospital General de Zona (HGZ) No. 2, licenciada Claudia Macarena Hernández Heredia, describió que los cuatro procesos son: investigación social, educación para la salud, apoyo social y reintegración, que tienen como objetivo conocer el tipo de intervención que se brindará al paciente para favorecer su salud una vez que llega a solicitar algún servicio.
En este hospital, al igual que en el resto de las unidades de Segundo Nivel de Atención, la intervención de las y los Trabajadores Sociales inicia desde que un paciente llega a Urgencias ya que inmediatamente realizan una investigación social para conocer el entorno familiar, los recursos y la situación de cada persona que ingresa, ya que todo ello influirá en su proceso salud-enfermedad.
Claudia, usuaria que apoya a un compañero de su trabajo proveniente de Chiapas que no cuenta con familiares en la entidad y además sólo habla lengua indígena, resaltó que desde que fue ingresado como paciente las Trabajadoras Sociales les brindaron orientación respecto a lo que podían hacer por él durante su hospitalización derivado de la situación en la que se encuentra. “Desde que él entró aquí, todas sin excepción han hecho un magnífico trabajo con él”, expresó.
Además, intervienen en los procesos de servicios como diálisis y hemodiálisis, donde orientan a familiares de pacientes en torno a la aplicación de su terapia: desde las condiciones higiénicas en las que se sugiere mantenerlos, importancia de procurarles un espacio digno y el acompañamiento durante su enfermedad.
“Para mí es primordial (su labor) y es la parte medular y sensible de un hospital porque es el enlace hacia enfermo-centro hospitalario porque en mi caso, al despejarme las dudas me llenó un poco más de paz y me enfoco en el trabajo y ellos cumplen su rol de informarte y capacitarte en un área que es totalmente desconocida para ti”, dijo.
En las UMF donde se desarrollan las estrategias ChiquitIMSS Junior, ChiquitIMSS, JuvenIMSS Junior, JuvenIMSS, Ella y Él con PrevenIMSS, Envejecimiento Activo Saludable, Yo Puedo, Pasos por la Salud y Embarazo PrevenIMSS, es posible conocer testimonios como los de Juan Francisco de 70 años y Felipa de 69, alumnos de Pasos por la Salud de la UMF No. 82:
“Para mí la labor de las Trabajadoras Sociales ha sido de gran relevancia para que yo tenga una salud física, mental y emocional mucho más mejorada que antes de que yo llegara aquí con ellas”, dijo Juan Francisco, quien destacó la vocación de servicio que otorgan a las personas, así como la disposición que siempre han mostrado de apoyar o de orientar a quienes se lo soliciten, sean pacientes o no.
Por su parte, Felipa de 69 años externó: “A mí me tocó una Trabajadora Social excelente persona, excelente ser humano: Janeth. A raíz de que ella nos atendió mi vida tuvo un cambio muy favorable para mi salud. En ella encuentro un gran apoyo. Para mí es la mejor que he tenido en este tiempo”.
La Trabajadora Social clínica en la UMF No. 82, Janeth Cermeño Ornelas, explicó que la esencia de su labor en el Primer Nivel de Atención es empoderar a los pacientes brindándoles herramientas para que conozcan las bondades de llevar un control de sus hábitos que redunde en su bienestar emocional, social, familiar e incluso laboral.
Por todo ello, las y los trabajadores sociales son catalogados como personas empáticas, sensibles y capacitadas que otorgan un servicio humano que deja huella en los pacientes y familiares que recurren a su apoyo en los diferentes servicios del IMSS.








