La mejor selección derrotada por el mejor equipo: La Roja
La selección española demostró frente a Argentina –el campeón del mundo hasta el domingo pasado– que es más que una selección: es un equipo, un verdadero colectivo
Salvador Hernández Vélez
El director técnico de la selección española, Luis de la Fuente, precisó en conferencia de prensa que la suya, más que una selección, es un equipo: uno que no se integra a partir de individualidades ni de figuras ubicadas en el Top de la FIFA.
El FIFA Power Rankings de la Copa del Mundo 2026, antes del juego final del domingo pasado, estaba liderado por el francés Kylian Mbappé. Esta clasificación oficial se elabora a partir del rendimiento individual en ataque, creatividad y defensa, e incluía en su Top 10 a las siguientes estrellas del futbol mundial: 1) Kylian Mbappé (Francia), 2) Lionel Messi (Argentina), 3) Erling Haaland (Noruega), 4) Harry Kane (Inglaterra), 5) Jude Bellingham (Inglaterra), 6) Ousmane Dembélé (Francia), 7) Vinícius Júnior (Brasil), 8) Johan Manzambi (Suiza), 9) Charles De Ketelaere (Bélgica) y 10) Julián Quiñones (México). Después del domingo, esta lista cambió.
En la final, sin duda, la selección Roja demostró frente a Argentina –el campeón del mundo hasta el domingo pasado– que es más que una selección: es un equipo, un verdadero colectivo. El último partido del Mundial de 2026 así lo evidenció. Durante los primeros 90 minutos, la escuadra española no le permitió al conjunto de Messi hacer un solo tiro a gol. Tal como lo había adelantado De la Fuente, lo más importante no es mantener más tiempo la posesión del balón, sino recuperar la pelota lo antes posible; y eso fue lo que hicieron con Argentina: le arrebataban el esférico de inmediato. El propio Messi se vio imposibilitado de aparecer durante el tiempo regular; fue hasta la recta final de tiempos extras cuando coordinó varias acciones que no le fructificaron y, al final de la copa, con la tristeza reflejada en el rostro, terminó sentado en el césped.
El campeón del Mundial de 2026, la selección española, derrotó en semifinales a Francia y en la final a Argentina, las dos favoritas para alzar la copa. En su recorrido, España se enfrentó a Cabo Verde, Arabia Saudita, Uruguay, Austria, Portugal, Bélgica (la única que le anotó gol), Francia y Argentina. Cabo Verde, la gran debutante del torneo, la sorprendió y la empató sin goles.
El 10 de noviembre de 2001, ante miles de seguidores en la Bombonera, Diego Armando Maradona –quien no sólo era visto como un gran futbolista, sino como un pequeño dios–, hizo un reconocimiento de sus errores y pronunció su icónica frase: “Porque se equivoque uno, no tiene que pagar el futbol. Yo me equivoqué y pagué. Pero la pelota no se mancha”.
Gianni Infantino, Donald Trump y parte del arbitraje, con su conducta, han empañado la fiesta de este Mundial 2026. Sin embargo, hay que tener la esperanza –como lo dijo Maradona– de que lo que hicieron estos personajes no manche el futbol. Que sus equivocaciones las carguen ellos, no la pelota, y que ellos sean quienes paguen sus errores.
Al minuto 106, Pedri filtró un balón al área, Nico Williams la pasó hacia atrás y Ferran aprovechó para anotar el gol con el que se coronó por segunda vez La Roja. Lo sorprendente fue que, hasta ese momento, “La Albiceleste” no había tirado a gol, estaba ante el control español y con un jugador expulsado. Pero, tal vez, Argentina apostaba a llegar a los penaltis, ante su imposibilidad de romper el dominio de España.
Los argentinos y Messi intentaron salir ya tarde de su letargo, pero el apabullante juego de “La Roja” no les permitió concretar el gol del empate. Aunque en los minutos finales insistieron, España resistió y ganó para conseguir su segunda estrella.
A España le valió el futbol callejero de Lamine Yamal, así como su gran habilidad y coraje; pero también la persistencia del incansable Cucurella; la visión y el compromiso de Rodri para dirigir al equipo; la determinación de Nico Williams; la osadía de Pedro Porro; la impenetrabilidad y el arrojo del portero Unai Simón (quien sólo recibió un gol en el Mundial); la paciencia y convicción de Merino; la capacidad de jugar en equipo de Oyarzabal; el atrevimiento del joven Olmo; la intrepidez de Cubarsí; la nobleza de Pedri; la magnanimidad de Borja y el golazo de Ferran. Todo ello, por supuesto, bajo la dirección de Luis de la Fuente.
Hoy “La Roja” ostenta su segunda estrella, aunque Argentina sigue teniendo tres copas.







