Redacción|LaOtraPlana.com.mx
Saltillo, Coahuila.- La especialista en medicina familiar adscrita a la Unidad de Medicina Familiar (UMF) No. 82, doctora Lourdes Eugenia Berman Martínez, dijo que el control de la niña y el niño sano consiste en una supervisión periódica tanto del estado, como del crecimiento y desarrollo del bebé, preferentemente desde que nace hasta los cinco años.
Desde el control prenatal, se les informa a las embarazadas que después de nacer, es importante llevar al bebé primero a los 7 días a la aplicación de acciones de prevención correspondientes (vacunas y tamiz neonatal), posteriormente a los 28 días, luego cada mes hasta cumplir el año, luego cada año hasta los 5 años.
Esta dinámica da la oportunidad de valorar el crecimiento del menor e intervenir oportunamente en caso de detectar alguna anormalidad. Incluye además de la exploración, interrogatorio a los papás, vacunación, administración de suplementos y desarrollo psicomotor.
En ella interviene un equipo multidisciplinario a fin de garantizar la realización de actividades esenciales para promover la salud y prevenir enfermedades.
Se destacó que la combinación de estas acciones, junto con el seguimiento del crecimiento y desarrollo han demostrado tener un impacto positivo en la población infantil, por lo que reiteró el llamado a apegarse a este hábito y no esperar hasta que las y los menores estén enfermos para acercarlos a consulta.







