sábado 13, abril, 2024

Estonia repelió un masivo ciberataque ruso tras retirar un monumento soviético

LaOtraPlana.com.mx

Estonia consiguió repeler este miércoles el ciberataque más severo de los últimos 15 años, tras haber retirado un tanque soviético en la ciudad fronteriza de Narva, anunció este jueves el máximo responsable de informática del país báltico.

 

El vicesecretario de Transformación Digital de Estonia, Luukas Ilves, escribió en su cuenta de Twitter que los ataques no tuvieron éxito y que los servicios de la administración digital no se vieron interrumpidos.

“Con algunas excepciones breves y menores, las páginas web estuvieron completamente disponibles a lo largo del día. El ataque pasó en gran medida desapercibido en Estonia,” añadió.

En 2007, después de que una estatua de un soldado soviético fuera retirada del centro de la capital, Tallín, para ser trasladada a otro emplazamiento, hubo disturbios en las calles y ciberataques contra páginas web institucionales.

Estonia sufrió entonces estos ataques durante 22 días, y fueron interpretados como represalia rusa por el traslado de la estatua, que para los residentes representaba más bien la ocupación soviética y no la liberación del nazismo.

Este miércoles, los ataques, de tipo DDoS o denegación de servicio, se dirigieron contra instituciones públicas y contra empresas del sector privado, pero según Ilves los sistemas y medidas de ciberdefensa consiguieron rechazarlo con éxito.

Según medios locales, el ciberataque, atribuido al colectivo de hackers rusos “Killnet”, fue rápidamente desactivado por los equipos del portal de servicios en línea “e-Estonia” y de la Autoridad Estonia de Servicios Informáticos (RIA).

UN MONUMENTO POLÉMICO

El tanque soviético T-34 que estaba montado sobre un pedestal en Narva, una ciudad de mayoría rusa en la frontera con ese país, fue retirado el martes y trasladado a un museo. En su lugar, se le dará una “lápida neutral” a una fosa común de las víctimas de la guerra.

En el monumento, que conmemora a los soldados soviéticos que murieron luchando contra la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial, se solían reunir pequeños grupos cada 9 de mayo para conmemorar el día de la victoria soviética el conflicto, una celebración que para gran parte de los estonios ensalza la ocupación soviética del país.

El primer ministro Kaja Kallas dijo en un comunicado que la medida fue una respuesta a “las crecientes tensiones y la confusión en torno a los monumentos en Narva”.

“Debemos actuar con rapidez para garantizar el orden público y la seguridad interna”, dijo.

La oposición local a la remoción del monumento había despertado el temor de que se repitieran los disturbios que estallaron en Tallin en 2007.

La alcaldesa de Narva, Katri Raik, se había negado previamente a entregar el tanque al museo. La ciudad, cuyos 57.500 habitantes son principalmente de habla rusa, se encuentra a unos 210 kilómetros (130 millas) al este de Tallin y está separada de la ciudad rusa de Ivangorod por el río Narva.

Después de que el ayuntamiento de Narva decidiera que la réplica del tanque debería desaparecer, una multitud se reunió alrededor del monumento para protestar por el plan. Un total de siete monumentos de la era soviética en Narva están programados para ser removidos, dijo el gobierno el martes.

El ministro de Relaciones Exteriores, Urmas Reinsalu, dijo que Rusia estaba tratando de explotar las “divisiones internas” en Estonia.

Kallas dijo: “No le daremos a Rusia la oportunidad de usar el pasado para perturbar la paz”.

Los estados bálticos de Estonia y Letonia tienen grandes minorías de habla rusa que a veces están en desacuerdo con los gobiernos nacionales.

Ha habido preocupaciones de que Moscú podría intentar explotar estas diferencias para desestabilizar a los países, que son miembros tanto de la UE como de la OTAN.

Estonia, al igual que la vecina Letonia, donde las autoridades planean demoler el Monumento de la Victoria en Riga, ha anunciado que serán retirados todos los monumentos y símbolos de la época soviética.

Los funcionarios rusos han criticado la campaña de Estonia para eliminar los monumentos restantes de la era soviética.

“Encontramos esto indignante. Una guerra con una historia común, deshacerse de los monumentos de aquellos que salvaron a Europa del fascismo, por supuesto, es una barbaridad. Esto no hace que ninguna nación se vea bien, incluida Estonia”, dijo a principios de este mes el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov.

A principios de este mes, Estonia decidió prohibir a las personas de la vecina Rusia con visas de turista ingresar al país báltico más septentrional como consecuencia de la guerra en Ucrania. La Unión Europea, de la que Estonia es miembro, ya prohibió los viajes aéreos desde Rusia después de que Moscú invadiera Ucrania el 24 de febrero. Pero los rusos aún pueden viajar por tierra a Estonia y aparentemente tomar vuelos a otros destinos europeos.

(Con información de Infobae)

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