Marcos Durán Flores
Sucesión Coahuila 2029: La decisión de Manolo
El primero de diciembre de 1929, Nazario Ortiz Garza tomaba protesta como gobernador de Coahuila, el primer emanado del Partido Nacional Revolucionario (PNR), el antecedente del PRI, que desde entonces y por 96 años, ha gobernado este estado, que a diferencia de lo que ha sucedido en México desde el año 2000, donde la alternancia llegó a la presidencia de la república, misma que ha llegado a 30 de los 32 estados del país, pero que no se ha asomado por estas tierras.
Lo menciono porque exactamente en un día como hoy, pero dentro de cuatro años, iniciará la campaña electoral donde se elegirá a quien gobernará el destino a partir del primero de diciembre del 2029. ¿Es muy pronto para hablar de esto? Quizás, pero en los tres procesos pasados, para estas fechas, por lo menos en el priismo local, ya tenían claro quién sería el candidato a gobernador: Rubén Moreira, Miguel Riquelme y Manolo Jiménez.
Y aunque el PRI hoy solo es gobierno en Durango y Coahuila, en este estado se ha convertido en un territorio insular, un espacio políticamente estable con índices de criminalidad bajos y un crecimiento económico que alcanza buena parte de la población. Una especie de país autónomo, un estado con sus propios poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, con un modelo que perdura porque ha sabido adaptarse.
Pero ¿por qué el modelo resiste? Es sencillo: La clase dirigente ha podido convencer a la mayoría de que pueden garantizar el orden establecido. Coahuila ha sido refractario a la 4T, poderoso imperio que ha fracasado en cada uno de los intentos de invasión, siendo replegada a sus territorios, pero créalo, van a perfeccionarse, a seguir intentándolo.
Manolo ha sido un gobernador pragmático y conciliador. Se ha esmerado en reconstruir las relaciones con la 4T y no tiene la belicosidad de Riquelme, que impulsó la locura política de la Alianza Federalista.
Con paciencia, diplomacia y habilidad política, se ha acercado a la presidenta Claudia Sheinbaum y ha hecho de la seguridad y la inversión privada los ejes de su gobierno, sería mezquino negar que Coahuila tiene buenos niveles de empleo y que, comparado con lo que sucede en buena parte del país, la seguridad destaca.
Eso y un adecuado manejo de su imagen, le han dado altos niveles de aceptación. Así que no dude de que manejará los hilos de su propia sucesión de manera férrea. Manolo mantiene el control político y sedujo o cooptó a sus adversarios –en lugar de aplastarlos—
Al interior ha debido de sortear la traición inminente del Rubenismo y administrar el Grupo Torreón, que engaña con la verdad.
El año pasado, el PRI en Coahuila ganó la mayoría de las alcaldías; desapareció al PAN y redujo a MORENA a triunfar solo y si va acompañado de una elección presidencial. Por eso es que para mantener la estabilidad y alcanzar la increíble cifra de cien años gobernando esta isla, requiere de una nueva clase dirigente; un grupo de jóvenes y otros, no tanto, cercanos a Manolo, de entre quienes elegirá a la persona que compita e intente se cumpla la increíble cifra de cien años gobernando Coahuila. A mí no me queda duda que esta persona surgirá de entre Luz Elena Morales, Hilda Flores, Javier Díaz, Gabriel Elizondo, Federico Fernández y un mucho más lejano de ese círculo del poder, Jericó Abramo. De este proceso el PRI o lo que sea que vaya a formarse para enfrentar al oficialismo federal, tendría que evitar rupturas en las numerosas facciones y grupos de interés estatal.
Por su parte, en la 4T a pesar de sus divisiones, no me queda duda de que será la Senadora Cecilia Guadiana, la elegida para enfrentar la alianza que el priismo formará para defender su último reino.
Insisto en que habrá quién piense que falta mucho tiempo para tomar esa decisión, pero insisto que las últimas tres elecciones a gobernador, a estas alturas ya existía una gran claridad de quién sería el elegido.
Las encuestas que muchos desestiman, pero en las que a todos les gusta aparecer arriba, marcan en este momento un resultado: si hoy fueran las elecciones, el PRI o lo que vaya a existir en 2029, ganaría de nuevo Coahuila. Pero antes de que eso suceda, deberá convencer al electorado de que merece una nueva oportunidad; nada más, pero nada menos.
@marcosduranfl