Raúl Adalid Sainz
Improvisar: jugar el momento hacia la espontaneidad, hacia el despertar de los sentidos. El momento lúdico, así como cuando jugábamos a los vaqueros y apaches, a la princesa dormida del hechizo y que hacia despertar un príncipe al besarla. Para el actor con oficio, para quien empieza, esa magia de sensibilización, de imaginación y chispa creativa nunca debe desaparecer. Improvisar, es el cuerpo despertando, desmodorrándose de la pasividad, se vuelve vivo. El pensamiento y la imaginación ordenan chispa creativa que generará emoción. Un ámbito se vuelve otra cosa, todo se puede transformar con la magia unida de la imaginación y cuerpo, misma que se tornará en energía. Es en los grandes momentos de improvisación que el actor, el artista, siente con todo su ser lo que es eso llamado la energía creativa.
La creación de los grandes personajes surgen de la improvisación, del compartir el momento lúdico con el compañero. Las líneas de la obra, del guión, cobran sentido. Dos obras de teatro que realicé como actor surgieron de la improvisación: «Paah», dirigida por Alberto Lomnitz, donde compartí escena con Ricardo Esquerra, quien impartirá este extraordinario taller de improvisación en Torreón, y la otra fue: «El Panfleto del Rey y su Lacayo», dirigida por Angélica Rogel. Extraordinarias experiencias.
Un actor, cualquier artista, con capacidad de improvisar saltará a reductos poco conocidos de su maleta interior. Encontrará eslabones perdidos de sí mismo.
Amigos de la Comarca Lagunera: actores, artistas en general, conductores de televisión, locutores, dense la oportunidad de vivir este gran taller de improvisación impartido por el gran creativo actor Ricardo Esquerra. Arrepentirse será tarde, el llamado es ahora.
Raúl Adalid Sainz, en algún lugar de México Tenochtitlan.








