Muy bonito para ser cierto
Julián Parra Ibarra
No me gusta ser aguafiestas ni agorero del desastre, y mucho menos tratándose de mi país, pero el ambiente festivo con que se celebra la exención de México del ‘reparto’ de aranceles que alcanzó a casi todos los países del mundo en el llamado por Donald Trump como el ‘Día de la liberación’, no me parece que sea motivo para festinar, porque el presidente norteamericano es en muchos terrenos impredecible, y en cualquier momento cambia de parecer e impone a capricho su caterva de ocurrencias.
Con Trump, hay que ir siempre con pies de plomo y actuar siempre a la defensiva, porque no, no creo que si México quedó inicialmente fuera de la imposición de aranceles sea como dijo la presidenta, gracias a las buenas relaciones que se han establecido con el gobierno de los Estados Unidos; sino más bien porque una gran cantidad de productos mexicanos, están contenidos en el Tratado de Libre Comercio –hasta ahorita nuestro principal escudo protector-, firmado en su anterior presidencia por Trump, con todo y que ahora diga que ha sido el peor tratado que Estados Unidos ha hecho.
Claudia Sheinbaum invoca su Plan México 2025 como su principal instrumento para enfrentar la situación de guerra comercial de Estados Unidos contra todo lo que se mueva y se le ponga enfrente, y para sobreponernos a las adversidades, pero la verdad es que el panorama que se plantea es demasiado bonito para ser cierto.
El Plan México fue lanzado en su momento teniendo al nearshoring como la principal palanca impulsora, pero como en big brother, las reglas han cambiado, y hoy la posibilidad de que las empresas trasladen su producción a México, es poco menos que un sueño guajiro. En su momento nuestro país resultaba uno de los más atractivos para el desarrollo de esta estrategia comercial dada su cercanía con Estados Unidos, el mercado más grande del mundo. Hoy lo primero que se tendría que hacer es una revisión al Plan para adaptarlo y ajustarlo a la realidad mundial que en las últimas semanas ha dado un vuelco que pocos esperaban.
La incertidumbre es uno de los ‘fantasmas’ que más espantan a los inversionistas, y la actitud caprichosa y la volubilidad con que suele actuar el presidente norteamericano, ha generado una gran incertidumbre al grado tal que muchas inversiones están frenadas hasta en tanto no haya una garantía de que ya no habrá más olas que puedan generar movimientos abruptos y bruscos en las economías.
El propio Banxico, ha reducido sus proyecciones de crecimiento de nuestro país para el presente año, admitiendo que muchas inversiones están frenadas debido al fenómeno económico mundial. Este jueves, Stellantis, el quinto mayor fabricante de autos en el mundo, anunció que frenaría temporalmente su producción en México y Canadá por los aranceles anunciados por Estados Unidos a los automóviles que ingresen a su país.
El relanzamiento del Plan México incluyendo 18 puntos mencionados por Claudia Sheinbaum, incluyen parte de los proyectos planteados en enero durante su lanzamiento, pero ya el mundo no es el mismo. Y sí hay qué fortalecer los proyectos de infraestructura –y acelerar obras-, los acuerdos con el sector empresarial para invertir en nuestro país y generar empleos, así como combatir frontalmente la corrupción
Hay que buscar ampliar la autosuficiencia y mantener y fortalecer los programas sociales, pero cuánto tiempo llevará, si es que se logra, mantener la autosuficiencia, porque para lograrla además los productores, empresarios, fabricantes, tienen que remar a contracorriente con una serie de ‘impuestos alternos’ que les imponen los grupos de la delincuencia organizada, y así no se puede.
Si el gobierno apoya y logra desaparecer por completo el pago del ‘derecho de piso’, quizá se pueda apenas empezar a trabajar en ese sentido, porque nadie está dispuesto a trabajar para que sus ganancias se las lleve entre Hacienda y los grupos delincuenciales. Así no se puede trabajar.
Y en el caso de los programas sociales, éstos sólo funcionan cuando hay dinero.
Quisiera que el ambiente festivo con que el gobierno de México ha recibido el anuncio de que –todavía no- fueron alcanzados por la feria de aranceles promovida por Trump, y que en menos de lo que se lo platico México alcanzara la autosuficiencia para lograr evitar la enorme dependencia que tenemos con la economía estadounidense –la propia presidenta habló que arriba del 80 por ciento de las exportaciones mexicanas el año pasado, fueron al mercado norteamericano-.
Y que funcionara todo lo expuesto en el Plan México, pero -y le insisto-, no me gusta ser aguafiestas, pero esto que nos vende nuestro gobierno, es demasiado bonito para ser cierto. Y mire, cómo quisiera estar equivocado, pero dejémoslo todo, al tiempo.
X= @JulianParraIba