sábado 13, abril, 2024

A LA BÁSCULA

Piel delgada

Julián Parra Ibarra

Fiel a su costumbre de mostrar la delgadez de su piel, el presidente dice que las críticas que se han encaminado en el sentido de que la violencia se incrementó durante la Semana Santa, lo que considera como una ‘estrategia política’ de la oposición en su contra por el desarrollo de las campañas electorales, presumió que del miércoles al domingo ‘nada más’ se registraron 334 homicidios y preguntó ¿cuántos diarios en promedio? Él solo se respondió: 66. Y a mucho orgullo dijo que el promedio que se venía teniendo era de 79 diarios, por lo que ahora sólo fueron 66.

Antes que colocarse en los zapatos de las víctimas –que nunca lo ha a hacer porque ‘por decreto’ el único que tiene derecho a victimizarse es él-, lo más importante en su criterio es que en cinco días ’solamente’ fueron asesinadas 334 personas. Ah bueno. No se da cuenta que así fuera uno diario, eso no debería suceder en un gobierno que se comprometió a terminar con la violencia, pero que se ha convertido en el sexenio más violento de la época moderna de México, pero que encima a los criminales les reparte abrazos, y no balazos.

Suele suceder que en ocasiones la percepción es más contundente que la realidad ¿Por qué en estos días la percepción de la gente fue de que la violencia se había incrementado?

Quizá eso se debió particularmente por el caso de la menor 8 años que fue desaparecida y posteriormente asesinada en Taxco –otra vez Guerrero, la tierra de nadie, el estado fallido donde gobiernan los grupos del narco-, y por los hechos que le sucedieron, la irritación de la gente al ver los videos y que las autoridades se negaban a liberar las órdenes de aprehensión, y que provocó una reacción violenta de parte de la gente que sacó de su casa a golpes a los presuntos responsables de la desaparición de la menor, la golpiza que les propinaron ante la impotente intervención de los policías, y que terminó con la muerte de una mujer por los golpes recibidos.

Pero además la inseguridad sigue estando presente un día sí y otro también en diferentes puntos del país. En Sinaloa recientemente fueron sacadas de sus domicilios y desparecidas un total de 66 personas, familias completas, que generó la reacción del gobernador Rubén Rocha Moya, de que los levantones ‘son cosas que pasan’, normalizando el hecho que, además, dijo que no eran tantos, que porque inicialmente ellos solo tenían el reporte de 16 personas desaparecidas.

Y de las 16 personas aparecidas, ya lograron rescatar a 58 ¿Cómo, al estilo de Peña Nieto: desaparecieron 16, no menos, como 66? El hecho es que 8 de ellos aún siguen desaparecidos.

En Nuevo León la Secretaría de la Defensa Nacional confirmó la tarde de este lunes, que fueron liberadas 16 personas que habían sido ‘levantadas’ en Salinas Victoria, en Nuevo León, aunque reconoce que todavía hay seis más, plagiados en Ciénega de Flores, que no han podido ser ubicados.

También hacia finales de la semana pasada cuando iniciaban el trayecto de Monterrey a Saltillo para llegar a su destino final, Durango, un grupo de canadienses fueron despojados de cuatro camionetas y se llevaron a una de las víctimas, a la que liberaron al entrar a Coahuila, cuando descubrieron que había un retén policiaco.

Aspirantes, candidatos, dirigentes políticos y hasta gobernantes en funciones, han sido agredidos, y la mayoría de ellos asesinados, en este que ya para muchos será el proceso electoral más violento en la historia moderna de nuestro país.

Esto es, la violencia sigue estando presente le gusté o no al presidente que prefiere ‘presumir’ que en cinco días ‘nada más’ se registraron 334 homicidios, 66 por día cuando el promedio era de 79 diarios. Pero sólo habla de un periodo de cinco días y sale a echar las campanas al vuelo ¿Sale y dice lo mismo de frente después de los fines de semana que han sido a la inversa, es decir muy violentos, cuando cada mes es más violento que el que le antecedió? ¿Por qué habla de cinco días y no de los cinco años y medio que lleva su gobierno en el que se han acumulado 183 mil 125 muertes violentas y le guste o no -ya que habla de promedios- con un promedio de 95 por día? Contra los 120 mil 463 de su némesis, Felipe Calderón, el declarante de la estúpida guerra contra el narco, o los 156 mil 066 de Peña Nieto.

Aunque fuera por un instante, por un segundo, sería bueno que el principal inquilino de Palacio Nacional se pusiera en los zapatos de las víctimas, que un segundo fuera empático con las víctimas y sus familias, y dejara de victimizarse siempre sólo él ¿Es mucho pedir?

Decían en mi barrio de ese tipo de personajes: Si va a un bautizo quiere ser el niño, si va a una boda quiere ser el novio, y hasta si va a un velorio quiere ser el muerto. La egolatría a su máxima expresión.

laotraplana@gmail.com

X= @JulianParraIba

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