martes 27, febrero, 2024

A LA BÁSCULA

Políticos visionarios

Julián Parra Ibarra

En una reciente entrega, usted y yo comentamos en este mismo espacio, que, en otros tiempos, la política era un arte, una ciencia, a la que no cualquiera podía acceder. Había que prepararse antes de aparecer en escena y más buscando un puesto de elección popular que requiriera tener contacto con la gente para solicitarle el voto. Incluso como parte de su formación, recuerdo que los partidos políticos organizaban unas extraordinarias competencias de oratoria, regionales, estatales, nacionales.

Algunos destacaban por sus altos niveles de oratoria, otros por el don de ser políticos visionarios cuyo alcance de proyección iba mucho más allá de un trienio o un sexenio. Su trabajo, su labor, traspasaba administraciones, y mucho de lo que promovieron sigue muy vigente hasta nuestros días.

Dónde están por ejemplo quienes en Torreón impulsaron y promovieron la construcción del estadio de la Revolución, uno de los más hermosos del país y casa todavía en la actualidad de los Algodoneros del Unión Laguna; quien ideó el Bosque Venustiano Carranza que está prácticamente al centro de la ciudad de Torreón como uno de sus pulmones más importantes. Quienes idearon, promovieron y construyeron el puente que comunica Torreón con Gómez Palacio. El conocido como el ‘Puente plateado’ y en otros tiempos conocido como el ‘Puente naranja’.

Cuántos años han transcurrido desde que esos políticos fueron tan visionarios que sus obras han quedado para siempre.

Desgraciadamente la política actual es todo menos ciencia, menos arte, hoy es una verdadera pachanga que cualquier payaso se convierte en candidato y –por desgracia- sin ninguna capacidad, preparación o mínimo de inteligencia, llegan a ser gobernantes. Los ciudadanos hemos caído en el juego de esa camada de payados disfrazados de políticos. Hemos hecho gobernadores a futbolistas, a influencers, y candidatos a alcaldías a boxeadores y otros raros especímenes.

La política y quienes dicen ser políticos hoy en día y de un tiempo a la fecha en su mayoría –salvo muy honrosas excepciones-, son decepcionantes. Cómo hacen falta políticos de a de veras, políticos visionarios, que vean más allá de enriquecerse en su trienio, en su sexenio; y los ciudadanos, sus municipios, sus estados y hasta el país, les valgan madre.

laotraplana@gmail.com

X= @JulianParraIba

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