La detención y las especulaciones
Juan Antonio Martínez Barrios
La detención José Elías Ganem Guerrero y su esposa Martha Rodríguez Romero, por parte de fuerzas federales, se ha prestado a todo tipo de especulaciones, en tanto está por definirse su situación jurídica y la de otras tres personas aprehendidas relacionadas con los ex funcionarios municipales.
Se trata de presuntos hechos de corrupción perpetrados en contra de las finanzas del Simas Torreón por un monto que podría alcanzar los 66 millones de pesos, recursos que aportó el gobierno federal, a través de la Comisión Nacional del Agua que se destinarían a trabajos de mantenimiento de bombas y perforación de nuevos pozos, de acuerdo con el senador coahuilense y morenista Luis Fernando Salazar, quien denunció las presuntas irregularidades en el mes de junio de 2025.
Por su parte, el diputado local Antonio Attolini Murra, también de Morena, que festina todos los días, en redes sociales y desde el pleno del Congreso, la captura de José Elías Ganem, también demanda la intervención de las autoridades estatales para que amplíen las investigaciones al interior del Simas, donde hay pasivos superiores a los 2 mil millones de pesos.
Al pintar su raya en torno al caso, el gobernador Manolo Jiménez Salinas dijo el lunes, un día después de la detención, que hasta ese momento no había información que permitiera establecer que la intervención federal estuviera directamente vinculada con el ejercicio de la función pública. Es decir, que los presuntos actos de corrupción se habrían cometido en el ámbito particular, como empresarios, no como servidores públicos. Un caso entre particulares.
También se especula que los detenidos hayan incurrido en delincuencia organizada, de ahí que fueron enviados a Ceferesos de máxima seguridad, él a uno en Oaxaca, y ella a otro en Morelos. La Fiscalía General de la República no abunda en información, y menos considerando que se trata de indagatorias en curso.
Como publicó el periodista Francisco de la Peña: “(…) extraña que al darse a conocer la noticia de su detención, algunos se hayan ensañado con el fallecido Román Alberto Cepeda, que evidentemente nada tuvo que ver en este asunto. Se trata, por lo visto, de tratar de ensuciar su memoria, pero más se manchan los que lo atacan”.
Solo resta esperar y exigir que se aclaren los hechos y se aplique la ley.







