MELITÓN GARCÍA DE LA ROSA
La versión sospechosa de Beto Granados…
Tan sospechoso el dantesco incendio que terminó con la flotilla de unidades de reparto de Pepsico el domingo en Matamoros, como la prontísima operación de la administración municipal del alcalde ALBERTO GRANADOS para desmentir que se trataba de un atentado de algún grupo de la delincuencia.
Así es mis queridos boes, las versiones de que la quema de las 47 camionetas en las que se repartían papitas y refrescos fue obra de un grupo de la delincuencia no son gratuitas, no sorprenden a nadie y nadie las puso en duda cuando se difundieron en algunos medios de comunicación, sobre todo digitales.
No, porque el evento ocurría en Matamoros, no, porque el argumento que se utilizaba para culpar a algún grupo delincuencial era la extorsión, el cobro de piso.
No se dudaba pues, porque Matamoros es tal vez el municipio de Tamaulipas donde “el impuesto” de la delincuencia hacia cualquier actividad productiva se da por sentado.
Ocurre, no de que Beto GRANADOS llegó a la presidencia municipal, ocurre desde hace décadas tal vez, ahí nada se mueve sin la anuencia del verdadero poder, que administrativa y políticamente controla Matamoros.
Hemos de recordar que incluso la propia alcaldía de GRANADOS ha sido señalada como parte del problema, y no solo porque tolera el cobro de piso, sino porque desde Protección Civil y otras dependencias se hostigó a comerciantes para cobrarles grandes cantidades de dinero para que pudieran operar.
El caso es que lo del domingo, encajaba en el modus operandi de lo que decían las versiones no oficiales sobre el origen del incendio.
Pero fue ayer, que la empresa, por medio de un comunicado salió a “desmentir” los trascendidos, las versiones no oficiales, el móvil de la venganza por el no pago del cobro de piso.
Si la empresa lo dice, pues hay que creerlo, por lo menos hay que señalarlo, pero claro que tenemos que tomar la postura de Pepsico con las reservas, hasta que se den pruebas periciales de lo que en realidad ocurrió.
Porque la versión de que no había indicios de cobro de piso o amenazas previas, se da luego de que presuroso Beto GRANADOS haya minimizado el incendio de las decenas de camionetas, con el argumento de que una empresa tan grande como esa, tenía seguros contratados y entonces pues no había pérdidas.
Es ahí donde insisto en que tenemos que tomar con reservas, incluso la versión de Pepsico, porque es muy claro que cuando ocurre un siniestro de tal magnitud y hay intervención de un grupo de la delincuencia, las aseguradoras no cubren los gastos.
En otras palabras, casi ninguna aseguradora, desde que Tamaulipas y México se vio envuelto en la narcoviolencia cubren los daños ocasionados en un evento como tal.
Tenemos, reitero, qué ver incluso como sospechosa, la andanada de opiniones de analistas que hoy se dejaron caer cuestionando versiones falsas, noticias inventadas, campaña mal intencionada, sobre todo porque la mayoría se da por la promoción que se le hizo al comunicado de la empresa, desde la oficina de prensa de Beto GRANADOS.
Nos hace recordar la férrea defensa que le dieron a Beto GRANADOS cuando fue detenido en la frontera y se le retiró la visa, o cuando presurosos “desmintieron” que hubiese falsificado su título profesional.
Ojalá que pronto sepamos la verdad de lo del domingo, porque de la visa y del título supuestamente falso, todo quedó en el olvido a base de desmentidos centaveados.








