-Con imagen de depor.com
Redacción|LaOtraPlana.com.mx
La Selección de España dio una gran exhibición de fútbol y se convirtió en la primera finalista de la Copa Mundial 2026 tras derrotar 2-0 a Francia en el Dallas Stadium de Arlington. Más allá del marcador, el equipo dirigido por Luis de la Fuente dominó casi todos los aspectos del encuentro. Controló la posesión, neutralizó el poder ofensivo francés y mostró una madurez táctica que lo consolidó como el mejor equipo del torneo.
Francia llegó como una de las grandes favoritas gracias a la calidad de jugadores como Kylian Mbappé, Ousmane Dembélé, Michael Olise y Aurélien Tchouaméni. Sin embargo, se encontró con una España que no le permitió desplegar su fútbol en ningún momento.
El partido comenzó con intensidad y mucho respeto entre ambas selecciones. Francia intentó presionar alto durante los primeros minutos para impedir que España encontrara comodidad en la salida del balón. Mientras que La Roja respondió con la paciencia que la ha caracterizado durante todo el campeonato. Poco a poco, Rodri, Fabián Ruiz y Pedri comenzaron a adueñarse del mediocampo, moviendo el balón con precisión y obligando al conjunto francés a correr detrás de la pelota. La superioridad española encontró recompensa al minuto 22. Lamine Yamal, quien volvió a ser uno de los futbolistas más destacados del encuentro, encaró dentro del área y fue derribado por Lucas Digne, provocando un penalti que no dejó lugar a dudas. Mikel Oyarzabal cobró el penalti y marcó el 1-0 con un disparo preciso.
Lejos de reaccionar de inmediato, Francia siguió sufriendo para generar peligro. El trabajo defensivo de Pau Cubarsí, Robin Le Normand y Unai Simón fue prácticamente impecable. Cada intento de Mbappé era rápidamente neutralizado por las coberturas españolas. Mientras que Dembélé y Olise apenas encontraron espacios para desequilibrar por las bandas. En el mediocampo se disputó una auténtica batalla táctica, y ahí España marcó la diferencia. Rodri manejó el ritmo del encuentro con tranquilidad, Fabián Ruiz distribuyó el juego con inteligencia y Pedri apareció constantemente entre líneas para romper la presión francesa.
La segunda mitad mantuvo exactamente el mismo guion. España continuó dominando el balón y jugando con serenidad, mientras Francia buscaba espacios que no aparecían. La recompensa llegó al minuto 58, cuando Dani Olmo combinó con Pedro Porro, quien sorprendió incorporándose desde la banda derecha para definir con categoría ante la salida de Maignan y marcar el 2-0. Con dos goles de ventaja, España no renunció a su estilo. Continuó administrando la posesión y moviendo el balón con paciencia, obligando a Francia a realizar un enorme desgaste físico. Incluso llegó a marcar un tercer tanto por conducto de Lamine Yamal, aunque la anotación fue anulada por posición adelantada.
Francia jamás dejó de intentarlo. Mbappé buscó generar peligro con sus habituales desmarques, Dembélé trató de romper líneas mediante su velocidad y Olise intentó aportar creatividad en los últimos metros. Sin embargo, el encuentro estuvo marcado por la extraordinaria organización táctica de España. Los campeones de Europa cerraron todos los espacios, ganaron la mayoría de los duelos individuales y limitaron a Francia a muy pocas aproximaciones claras sobre la portería de Unai Simón. El silbatazo final desató la celebración española. La Roja alcanzó su segunda final en la historia de los Mundiales, manteniendo además una impresionante solidez defensiva que la ha llevado a recibir apenas un gol en todo el torneo. Francia, por su parte, se despidió con la frente en alto después de otra destacada participación internacional.
Con esta actuación, España confirmó que atraviesa uno de los mejores momentos de su historia reciente. La mezcla entre la experiencia de futbolistas como Rodri, Fabián Ruiz y Oyarzabal, junto con el talento de jóvenes como Lamine Yamal y Pau Cubarsí, ha convertido al conjunto de Luis de la Fuente en un equipo equilibrado, dominante y espectacular. Ahora, los españoles buscarán levantar su segunda Copa del Mundo, mientras esperan al vencedor de la otra semifinal entre Argentina e Inglaterra para disputar la gran final del Mundial 2026.







