¿Y por qué hasta ahora procede EU en contra de Rocha Moya?
Rubén Cárdenas
En política, ni interior ni exterior, las cosas se dejan a la casualidad. Y ejemplo puntual de esto es el manejo de las relaciones México -EU en temas de narcotráfico, que han cobrado relevancia a raíz de una serie de eventos, entre ellos el anuncio de ayer sobre la acusación formal de una corte estadounidense en contra de diez funcionarios mexicanos.
De hecho, el gobierno de Washington debió levantar cargos en contra del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por presuntos nexos con el narcotráfico, desde hace tiempo, específicamente desde la aprehensión de Ismael “el Mayo” Zambada, en julio del 2024.
En ese episodio, el mandatario sinaloense se vio involucrado en el presunto plagio o entrega – nunca ha quedado claro qué fue- del entonces poderoso capo, quien dominó esta actividad delictiva durante más de medio siglo en México y cuya influencia no ha terminado.
¿Y por qué hasta ahora la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York presentó una acusación formal contra diez funcionarios mexicanos, entre ellos Rocha Moya, por delitos de narcotráfico y armas? Todos ellos habrían conspirado con el Cártel de Sinaloa para introducir drogas a Estados Unidos a cambio de apoyo político y sobornos.
El fiscal federal Jay Clayton y el administrador de la DEA, Terrance C. Cole, establecieron que los acusados, entre funcionarios en activo y retirados, enfrentan cargos por su presunta participación en operaciones de tráfico de narcóticos.
Obvio que no se trata de información acopiada en unos cuantos días por las agencias antidrogas norteamericanas en contra de un gobernador y otros perfiles, sino de un expediente acumulado desde años atrás, probablemente antes de que Rocha Moya asumiera el poder.
Como ocurre con los casos que el gobierno vecino elige para levantar olas mediáticas, a partir de ayer salieron a la luz presuntos hechos delictivos que vinculan al gobernador con los cárteles, como la contratación de empresas sancionadas por EU y ligadas a “Los Chapitos”, así como el dinero con el que habrían contribuido para su campaña.
Tan graves acusaciones contra el gobernador de Sinaloa y sus allegados no pueden ser ajenas a los recientes sucesos de Chihuahua, donde trascendió la muerte de dos agentes de la CIA, (Central Intelligence Agency), quienes participaron, junto con otros dos compañeros, en un operativo de destrucción de un narcolaboratorio en la sierra chihuahuense.
Con eso, quedó al descubierto la ilegal intromisión de la CIA en nuestro país, así como la violación de la Ley de Seguridad Nacional por parte del gobierno de la panista María Eugenia Campos, quien fue llamada al Senado para aclarar los hechos, pero rechazó la propuesta, aunque no por eso se salvará de ser investigada.
Lo acepte el panismo o no, la mandataria está hundida en un asunto legal de gran calado, que incluso la podría involucrar en un juicio de procedencia para desaforarla y enfrentar la justicia, algo que muchos analistas ven como inminente, no solamente posible.
Por su parte, la Fiscalía General de la República ordenó una investigación a fondo y se envió una nota diplomática al gobierno estadunidense para que informe cómo, cuándo y por qué agentes de la CIA entraron a México para participar en esa acción conjunta con las fuerzas policiacas de Chihuahua sin el consentimiento del gobierno federal.
Cabe recordar que la corporación encargada de operar en coordinación con las autoridades mexicanas en la lucha contra el narcotráfico es la DEA (Drug Enforcement Administration), no la CIA, así que las preguntas siguen en el aire, aunque es obvio que México no podrá exigir, con todo rigor, que EU le explique a detalle sus acciones.
Aún así, no hacerlo le representaría un problema también al gobierno estadunidense, porque no tiene maneras de justificar esta abierta intromisión a la soberanía mexicana, la cual puso una nota de estrés extra en las relaciones entre ambos gobiernos, que se han mantenido en un nivel de contención diplomática.
Es fácil asumir, pues, que las acusaciones contra Rubén Rocha Moya y demás colaboradores y excolaboradores podría ser un mecanismo de hacerle ver al gobierno mexicano que allá cuentan con información precisa de funcionarios importantes vinculados al narcotráfico, para que mejor se olvide de investigar esa injerencia de la CIA.
Queda demostrado, entonces, que Estados Unidos cuenta con abundante información de políticos y funcionarios coludidos en actividades ilícitas, pero la utiliza nada más para su beneficio, no tanto porque le importe el combate al narcotráfico. Lo interesante es si estos cargos se sostendrán y si se presentarán otros cargos en contra de más altos funcionarios, porque la verdad encontrarían no pocas sorpresas. Al tiempo.
COLMILLOS Y GARRAS
A MENOS DE 50 días de la celebración del Mundial de Futbol, del cual México será sede junto con Estados Unidos y Canadá, no hay una sola reservación en cuartos de hoteles de Durango, pese a que desde hace más de un mes se anunció una intensa campaña para atraer a los turistas que visitarán alguna de las tres ciudades involucradas en la máxima justa futbolera mundial… LA ASOCIACIÓN DE Hoteles y Moteles dio a conocer que nadie ha mostrado interés hasta ahora por viajar a Durango en esas fechas, algo que no sorprende mucho, porque no hay suficiente conectividad para ninguna de esas tres sedes…LA REALIDAD ES que la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara serán las únicas en recibir el flujo de visitantes, como también algunos pueblos mágicos de sus alrededores, pero en esas condiciones le es muy difícil competir a Durango. El turista necesita motivos específicos para venir aquí.
CUENTA EN X: @rubencardenas10







