viernes 17, abril, 2026

AVISO DE CURVA

Rubén Olvera

Vientos de competitividad en Coahuila

Entre agosto y noviembre de 2025, se celebraron reuniones sobre competitividad e innovación en Coahuila que, extrañamente, pasaron desapercibidas para la mayoría de los analistas.

Y eso que no fueron encuentros menores. En al menos dos de ellos estuvieron presentes el gobernador Manolo Jiménez Salinas y Valeria Moy, directora del Instituto Mexicano para la Competitividad, organismo líder en la materia.

Hablamos de la instalación del Consejo Estatal de Competitividad e Innovación y de su similar para la Región Laguna. También se anunció un Plan Maestro de Competitividad.  

La presencia de altos perfiles en eventos públicos envía mensajes. Y aquí encontramos uno muy claro: la competitividad podría convertirse en un tema clave para el desarrollo de Coahuila.

No sería casualidad. La coyuntura que atraviesa el país y el estado exige poner más atención en cómo impulsar la economía. Y es aquí donde factores como la innovación, productividad y la competitividad retornan al centro de la discusión convertidos en motores del crecimiento.

Por eso debemos mirar lo que está ocurriendo en el mundo. Quizás así dimensionemos la importancia que este tema tiene para Coahuila.

Ahí están los casos de Noruega, Corea del Sur y España, países que han mostrado un desarrollo importante, pero que hoy buscan nuevos motores ante la incertidumbre global y el lento crecimiento de sus economías.

Por eso estas y otras naciones están creando consejos, alianzas, comités y programas de donde han surgido directrices para convertir a la competitividad en una vía para la atracción de inversiones e impulsar el crecimiento. Es común encontrar nuevos proyectos en generación de energía y fuertes inversiones en infraestructura.

No se trata solo de escalar posiciones en los rankings. Para los países más competitivos este no es un concepto abstracto o un indicador estrictamente económico. La competitividad es una cultura basada en múltiples condiciones interrelacionadas, donde lo político, lo social y lo económico se refuerzan entre sí.

Intervienen la infraestructura, educación, eficiencia gubernamental, seguridad, calidad de vida, cohesión social, productividad y cultura emprendedora. Todos deben desarrollarse de manera articulada si se quiere fortalecer el tejido productivo. Es el conjunto, no las partes, lo que determina el crecimiento.

Singapur y Hong Kong llevan décadas apostando por la competitividad. Hoy son la segunda y tercera economías más competitivas, solo superadas por Suiza. No es coincidencia que figuren, junto a Estados Unidos y China, como los principales destinos de inversión extranjera.

Ya lo decía Lee Kuan Yew, principal arquitecto del acelerado desarrollo de Singapur: “Si quieres prosperar, debes ser competitivo”.

Ahora entendemos por qué el gobernador y la directora del IMCO estuvieron presentes en ambos consejos. Hay intención de retomar una agenda de competitividad con base en criterios técnicos. Una decisión oportuna tras una medición en la que Coahuila retrocedió posiciones.

Pero hay un detalle. Los consejos y el programa están acotados a un grupo reducido de actores. La propia ley establece que se integrarán por una treintena de personas y solo tres empresarios.

Y si la competitividad es el resultado de múltiples factores, también debería serlo la forma de conseguirla.

Es momento de reactivar el llamado Pacto Coahuila y convertirlo en un espacio más amplio y vinculante con una nueva agenda construida junto con el IMCO.

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