Esta es una foto de ensueño
Raúl Adalid Sainz
Soñaba que soñé, que era un escritor que presentaba un libro. Al evento iban dos actrices que admiraba y quería mucho. Había un pianista que armonizaba, tocaba «Let it Be» de los Beatles. Firmaba y firmaba libros. Mis admiradas amigas estaban ahí, como una bruma suscitante, continua, y amorosa.
Las veía de soslayo, como para que no se fueran. Ellas eran, Blanca Guerra y Martha Navarro. Musas que se evaporaban, así como en el cine. Vivían en el instante de la cinta y se quedaban sólo en mi memoria. Esta mañana, al despertar, me encontré esta foto y pensé si aquello que había soñado era cierto, o era parte de mi fantasía.
Pensé que aún dormía y estaba soñando. Vi nuevamente la foto, y recordé esos versos de la «Vida es Sueño», que profieren, «Que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son».
«Berenice Bejarano» y «Gloria Revirado», Martha Navarro y Blanca Guerra: ¡Ah!, qué sueño o realidad maravillosa.
Mis amigos cinéfilos saben a que películas me refiero. A los que no conocen esas cintas, donde Blanca y Martha, fueron protagonistas, les revelaré sus nombres para que puedan vivirlas. «La Pasión Según Berenice», y «Estas Ruinas que Ves». Agregaré que las vi en mi Torreón, siendo muy, muy joven.
La vida en sus caprichos me llevó a ser actor y escritor. Por eso al ver a Blanca y a Martha, en la presentación de mi libro, y al contemplar esta imagen, hace que me confunda entre la realidad y la ficción. Cuando algo es tan hermoso te es muy difícil nombrarlo. Quizá por eso decimos que todo fue un sueño.
Raúl Adalid Sainz, en algún lugar de México Tenochtitlan.







