La mal llamada Reforma Electoral
Julián Parra Ibarra
De acuerdo con lo expresado por la presidenta Claudia Sheinbaum, la mal llamada Reforma Electoral en su presentación de Plan B, luego que el Plan A fuera bateado en la Cámara de Diputados, se generarán ahorros por alrededor de 4 mil millones de pesos, que serán destinados a obra pública y servicios básicos en municipios y estados.
Esos recursos se obtendrán, según el documento, de la reducción de los salarios del funcionariado del INE, que no deberán ganar más de la mitad de lo que percibe la presidenta; de la reducción de salarios y del número de legisladores en los congresos locales, cuyo presupuesto no podrá exceder del 0.7 por ciento del presupuesto total de cada una de las entidades
También habrá reducción en los cabildos municipales, que no podrán tener más de un síndico ni más de 15 regidores; y también habrá reducción en el presupuesto que ejercerá en Senado de la república, mismo que deberán irlo ajustando gradualmente en los siguientes cuatro ejercicios fiscales, hasta alcanzar un 15% definitivo.
El espíritu de la reforma planteada originalmente por la titular del ejecutivo incluía también la reducción de los recursos asignados a los partidos políticos, y la desaparición de las diputaciones plurinominales, pero estos dos últimos puntos quedaron en nada, gracias al rechazo de los ‘aliados’ de Morena, que quieren mantener la alianza con el oficialismo, pero tontos no son como para pegarse un balazo en el pie.
Con lo que quedó de la ahora mal llamada Reforma Electoral, en el aire flotan muchísimas preguntas. En el caso de los funcionarios del Instituto Electoral, las nuevas disposiciones ¿se aplicarán de forma retroactiva? ¿legalmente se pueden bajar los sueldos de los que en estos momentos están en funciones, o se tendrán que aplicar los nuevos mandatos hasta los de nuevo ingreso?
¿Se va a integrar una gran bolsa a donde se irán destinando cada uno de los ahorros que se logren? Es decir, si hay un ahorro en el pago del salario de los trabajadores del INE ¿Irán a una cuenta especial para estos fines? ¿Ahí se irán cumulando también los ahorros que se obtengan al reducir el número de diputados locales y los salarios de los legisladores? Todo lo que exceda del 0.7 por ciento del presupuesto general de cada estado ¿Irá a ir a parar a esa gran bolsa?
La obligatoriedad de que los municipios tengan un solo síndico y no más de 15 regidores de acuerdo con la población en cada uno de ellos ¿deberán trasladarse a esa gran cuenta?
¿Todos esos recursos se van a meter en una sola bolsa para ser invertidos en obra pública y servicios básicos en municipios y estados? ¿Quién o cómo determinará en que municipios y entidades se aplicarán y las obras que se van a realizar? ¿quién va a manejar esos recursos y de qué forma los recaudará?
Nada más por metiche y preguntón ¿cómo funcionará esta mecánica? Porque la verdad es que no veo a los municipios reduciendo gastos por la eliminación de regidurías, ni a los congresos de los estados enviando dinero para ese propósito. Ni tampoco veo a los municipios ni congresos estatales destinando montos para obras en específico, aún en sus propios territorios.
Porque igual suponiendo que se aportaran todos esos recursos hasta llegar a los 4 mil millones de pesos que estima la presidenta que se van a generar de ahorro con su iniciativa, si se meten en la misma bolsa y licuadora del resto de los recursos, éstos se van a diluir, se van a perder y al final resultará que nadie sabe o nadie supo a donde fue a parar ese dinero.
Sería bueno que la propia presidenta que tanto le gusta opinar de todos los temas, rindiera un informe detallado como se van a acopiar esos recursos, dónde se habrán de concentrar, quién los va a manejar, cuáles serán las mecánicas para decidir en que estados y municipios se irán a destinar y qué obras se van a realizar o a quiénes se beneficiará y con qué programas sociales.
Es necesario que esos 4 mil millones de pesos se manejen aparte del presupuesto y en una caja de cristal a la vista de todos, porque si se meten en la misma bolsa que el resto de los recursos, como dirían en el pueblo, ‘ahí es donde la puerca torció el rabo’.
Ya veremos que resulta de este bodrio que resultó de la mal llamada Reforma Electoral.
X= @JulianParraIba







